Saltear es la mejor manera de cocinar porque los alimentos quedan tiernos y llenos de sus propiedades originales. Salteando se respetan los contenidos de nutrientes, la textura y el color de los ingredientes. Es una técnica simple. Se trata solamente de cocinar los alimentos con poca grasa y a fuego alto. Como resultado se obtienen alimentos jugosos con textura y mucho sabor. Cuando se saltea se tiene que estar moviendo la sartén para que los alimentos no se peguen y quemen. Solo tenemos que escoger cortes tiernos y de fácil cocción como vegetales, mariscos, pechuga de pollo y carnes como el lomo fino o de ternera.El salteado es una técnica que finaliza con otros métodos de cocción, como el flambeado y la elaboración de múltiples salsas ,a partir del alimento salteado.
Receta fácil de pollo salteado con salsa de champiñones:
Corte tres pechugas de pollo deshuesado y sin piel en tiras medianas. Salpimiente y espolvoree sobre ellos harina.
En una sartén, caliente una cucharada de aceite de canola y sofría 1 cucharada de cebolla cabezona picada, 2 cucharaditas de tomillo fresco picado y una cucharadita de ajo.
Agregue el pollo y saltéelo por 3 a 4 minutos o hasta que tome color. Retire el pollo y conserve caliente en el horno.
Vierta ¼ de taza de vino blanco y, con una cuchara de palo, desglase el fondo de la sartén.
Añada ½ taza de caldo de pollo y reduzca hasta obtener ? de taza.
Añada ¾ de taza de crema de leche, 1 cucharada de perejil, 4 champiñones tajados, sal y pimienta.
Cocine la salsa a fuego medio hasta que tome consistencia.
Añada el pollo y continúe cocinando por 2 minutos. Sirva con arroz blanco.