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¿Cuántos días se puede guardar el pollo cocido en la nevera?

Saber cuántos días puede permanecer en la nevera, cómo conservarlo y cuál es la forma correcta de descongelarlo puede evitarle más de un problema de salud.

Redacción Gastronomía y recetas

30 de julio de 2026 - 07:00 p. m.
Pollo conservado
Foto: magnific
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¿Cuánto tiempo puede permanecer un pollo en la nevera antes de convertirse en un riesgo para la salud? Es una duda más común de lo que parece. Entre el trabajo, las ocupaciones diarias y el ritmo acelerado de vida, muchas personas dejan alimentos refrigerados durante varios días con la idea de que el frío los mantendrá seguros. Sin embargo, aunque un alimento conserve un buen aspecto, olor o sabor, eso no significa que esté libre de microorganismos peligrosos.

Por ello, conocer cuánto duran realmente las sobras, por ejemplo, como el pollo, en el refrigerador puede marcar la diferencia entre una comida segura y una intoxicación alimentaria.

¿Cuánto tiempo dura un pollo cocinado?

Según la Fundación Mayo para la Educación y la Investigación Médica, el pollo cocinado puede conservarse de forma segura en la nevera entre tres y cuatro días. Pasado ese tiempo, aumenta el riesgo de proliferación de bacterias que pueden causar enfermedades, por lo que se recomienda no consumirlo.

Además, el pollo debe refrigerarse dentro de las dos horas posteriores a su preparación y consumirse en un plazo máximo de tres a cuatro días para reducir el riesgo de intoxicaciones alimentarias.

Ojo, el sabor también cambia con el paso de los días. Las carnes como el pollo son propensas a la oxidación, un proceso que altera su sabor al recalentarlas. Para reducir este efecto, recomienda condimentarlas con hierbas y especias ricas en antioxidantes, como el orégano, el romero, las hojas de laurel, el eneldo o la cúrcuma.

Sin embargo, si desea tenerlo por más tiempo, el pollo cocido puede permanecer en el congelador hasta cuatro meses sin representar un riesgo para la seguridad alimentaria. Sin embargo, su mejor calidad en sabor y textura se mantiene durante los primeros dos o tres meses.

¿Y cómo conservarlo correctamente?

Según Pantryva una página web famosa en cocina, antes de guardar el pollo cocinado, lo primero que debe tener claro es cuándo piensa consumirlo. Si lo comerá en los siguientes tres o cuatro días, basta con mantenerlo refrigerado. En cambio, si desea conservarlo por más tiempo, la mejor opción es congelarlo.

Para refrigerarlo correctamente:

  • Use un recipiente hermético: evita la entrada de aire, reduce la oxidación, impide que absorba olores de otros alimentos y disminuye el riesgo de contaminación cruzada.
  • Ubíquelo en la parte más fría de la nevera: guárdelo en la zona trasera de los estantes centrales, lejos de la puerta, donde la temperatura es más estable. Además, manténgalo siempre por encima de la carne cruda para evitar que los jugos la contaminen.
  • Etiquételo con la fecha de cocción: un simple rótulo le permitirá saber cuánto tiempo lleva almacenado y evitará consumirlo fuera del tiempo recomendado.

Si va a congelarlo:

  • Déjelo enfriar primero: no coloque el pollo caliente directamente en el congelador. Refrigérelo entre 30 y 60 minutos o déjelo enfriar brevemente antes de congelarlo.
  • Divídalo en porciones: congele cantidades individuales para descongelar únicamente lo que vaya a consumir.
  • Empáquelo correctamente: utilice bolsas para congelar con el aire extraído o recipientes herméticos con el menor espacio de aire posible. Esto ayuda a prevenir las quemaduras por congelación, que afectan la textura y el sabor.

¿Y el pollo sin cocinar?

Según la Asociación para la Educación en Seguridad Alimentaria, el pollo crudo, ya sea entero, en presas o molido, debe cocinarse dentro de uno o dos días después de comprarlo. Aunque permanezca refrigerado, puede contener bacterias como Campylobacter o E. coli, por lo que es importante manipularlo correctamente para evitar la contaminación cruzada.

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Recomendaciones para conservar y preparar el pollo crudo:

  • Guárdelo en una bolsa o recipiente hermético: esto evita que los jugos entren en contacto con otros alimentos.
  • Ubíquelo en la parte inferior de la nevera: así, si gotea, no contaminará alimentos que ya están listos para consumir.
  • No lo lave antes de cocinarlo: hacerlo puede dispersar bacterias por el fregadero, los utensilios y las superficies de la cocina.
  • Cocínelo completamente: el pollo debe alcanzar una temperatura interna de 74 °C para eliminar los microorganismos que puedan estar presentes.

¿Y cómo descongelo el pollo correctamente?

Después de tomarse el tiempo de conservar el pollo de forma adecuada, no vale la pena arruinar todo el proceso al descongelarlo mal. Aunque muchas personas lo dejan sobre el mesón de la cocina para que “se descongele más rápido”, esta práctica puede favorecer la proliferación de bacterias y aumentar el riesgo de una intoxicación alimentaria.

Estas son las formas más seguras de descongelarlo:

  • En la nevera (la mejor opción): pase el pollo del congelador al refrigerador la noche anterior. El proceso tarda entre 12 y 24 horas, pero mantiene el alimento a una temperatura segura en todo momento.
  • En agua fría: coloque el pollo en una bolsa hermética y sumérjalo en agua fría, cambiándola cada 30 minutos. Este método tarda entre 1 y 2 horas y, una vez descongelado, debe cocinarlo de inmediato.

Si te gusta la cocina y eres de los que crea recetas en busca de nuevos sabores, escríbenos al correo de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com) para conocer tu propuesta gastronómica. 😊🥦🥩🥧

Por Redacción Gastronomía y recetas

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