INGREDIENTES: (4 porciones)
3 tazas de conchas
1½ tazas de pimentón rojo cortado en cuadros pequeños
2½ cucharadas de nueces de soya
2½ cucharadas de cebollín picado
? taza de arvejas cocinadas
¾ taza de pepino cohombro cortado en rodajas
Vinagreta de albahaca y limón:
9 cucharadas de aceite de oliva
3 cucharadas de jugo de limón
1½ cucharaditas de ralladura de limón
Sal y pimienta
Pollo apanado con queso parmesano:
220 gr de pechuga de pollo deshuesada, sin piel y cortada en tiras medianas delgadas
Sal y pimienta
2 huevos batidos
¾ taza de queso parmesano
Aceite para freír
Preparación:
1. En una olla con bastante agua hirviendo con una cucharadita de sal cocine las conchas por 15 minutos o hasta que estén al dente. Escurra y enfríe.
2. En una vasija mezcle las conchitas, pimentón, cebollín, arvejas y nueces. Corte cada rodaja del pepino en triángulos. Añada a la ensalada de pasta.
3. En otro recipiente mezcle los ingredientes de la vinagreta. Incorpore la vinagreta a la ensalada.
4. Sazone las tiras de pollo con sal y pimienta. Páselas por el huevo y cúbralas totalmente con el queso parmesano. Deje los pedazos de pollo en refrigeración por 30 minutos. Fríalas en aceite caliente hasta que tomen un color dorado. Incorpore el pollo apanado a la ensalada y sirva.
!Arriba la pasta!
Prepararla es sencillo y entretenido. La variedad de presentaciones que ofrece, la ha convertido en el plato familiar por excelencia.
Por estar hecha a base de harina de trigo se ha creado el mito de que comer pasta (en cualquier presentación) engorda más rápido y fácil que cualquier otro alimento. Sin embargo si planea bajar de peso no la excluya de su dieta, especialmente las pastas largas anchas (tallarines y linguines) ya que exigen masticar más veces lo que da la sensación de saciedad.
» Los deportistas la consumen casi diariamente debido a que es rica en carbohidratos, lo que la convierte en una rica fuente de energía. Como no contiene colesterol ni triglicéridos es la receta más saludable para diabéticos y personas con gastritis ya que no produce un ascenso brusco de azúcar en la sangre.
» Los niños la prefieren por su variedad de presentaciones, por eso para asegurarse de no fallar en la receta le recomendamos lo siguiente.
» Para que no quede muy salada, una cucharada sopera por cada dos litros de agua es la medida perfecta.
» Si no quiere que se pegue, agregue una cucharadita de aceite al agua donde la vaya a preparar.
» Use abundante agua para cocinar la pasta y asegúrese de echarla antes de que esté totalmente hirviendo.
» Sólo se debe comer la pasta “al dente”. Cuando esté en esta etapa no le agregue agua fría ya que de esta manera pierde el almidón que hace que se le adhiera la salsa.
» Al momento de escurrirla, procure dejar la pasta con un poco del agua de cocción.
» Si la salsa que escogió para su pasta está hecha a base de aceite, o si lleva algún marisco o pescado, no agregue queso parmesano.
» Su la pasta es corta (macarrones, penne) el queso parmesano debe rallarlo grueso y si es larga (fettuccine y espagueti) es mejor un rallado fino.
» Las pastas rellenas pequeñas son delicadas. Para evitar que se nos abran durante la cocción, es conveniente congelarlas durante una hora y luego cocinarlas como de costumbre.