
El famoso corrientazo está tradicionalmente compuesto de una proteína, un carbohidrato, ensalada, sopa y jugo.
Foto: Diario La Libertad
La hora del almuerzo en cualquier barrio de Bogotá antoja. Afuera de los restaurantes -sin importar el sector- hay letreros que invitan a probar propuestas para darle una pausa al comensal en su cotidianidad, y entre letras rojas, azules o negras se leen los menús del día, que exponen una tradición gastronómica que combina variedad, economía y sabor.
La elección del día empieza con una sopa caliente, casi siempre de cebada perlada, de plátano o pasta, y mientras se saborea, en las cocinas, manos expertas revuelven guisos, pican ensaladas,...

Por Tatiana Gómez Fuentes
Comunicadora Social - periodista de la Universidad Pontificia Bolivariana de Bucaramanga, con maestría en gestión y dirección comercial con énfasis en comunicación, publicidad y ecommerce de la Universidad Complutense de Madrid.@tagy_petustgomez@elespectador.com
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