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Es el caso de los encurtidos, materia en la que las jefas del hogar de mi niñez eran expertas. Esta semana vamos a recordar una receta que les quedaba deliciosa: alcachofas.
Los encurtidos son un desvare ideal, pues resisten unos días —incluso semanas— con las condiciones de preparación y conservación adecuadas. La clave está en el vinagre, que no permite que los alimentos se dañen, y es importante recordar siempre añadir una capa superior de grasa, en este caso aceite de oliva, como sello contra el paso del oxígeno.
Con esta misma técnica se puede encurtir una gran variedad de vegetales: coliflor, cebollitas ocañeras, zanahoria, pimentón…
hsasson28@hotmail.com / www.harrysasson.com
Alcachofas encurtidas de mi abuela
INGREDIENTES
6 alcachofas
1 zanahoria cortada en monedas
1 rama de apio troceada
1 taza de vinagre
1/2 taza del agua de cocción
1 chorro de buen aceite de oliva
Sal y pimienta negra en grano
PREPARACIÓN
Cocine las alcachofas enteras en la olla de presión con agua, la zanahoria, el apio, sal y pimienta, hasta que estén tiernas. Deje enfriar y corte la punta. Córtelas por la mitad, limpie el corazón y retire las hojas duras exteriores. Ponga en un frasco de vidrio junto con la zanahoria y el apio, y rellene con el vinagre y el agua de cocción. Termine con un buen chorro de aceite de oliva encima. Cierre bien y guarde en la nevera.
