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Ingredientes: (4 porciones)
½ taza de papa cortada en cubos de 1 cm x 1 cm
½ taza de arvejas
1 hoja de laurel
2 ramitas de tomillo
8 unidades de mazorquitas cortadas longitudinalmente por la mitad
1 libra de mejillones
1 libra de almejas
1 taza de vino blanco
1 cucharada de cebolla roja finamente picada
¾ taza de crema de leche
2 cucharaditas de albahaca
Sal y pimenta
Preparación:
Caliente el horno a 250°F (120°C)
1. En una olla con bastante agua y dos cucharaditas de sal cocine la papa y la arveja, con la hoja de laurel y el tomillo, hasta que estén tiernas. Cuele. Tenga cuidado de que no se deshagan los vegetales.
2. En una sartén amplia y con tapa ponga el vino blanco y la cebolla. Agregue los mejillones y las almejas. Tape la sartén y cocine por tres minutos o hasta que las conchas de las almejas y mejillones se hayan abierto. Deseche aquellos que no se abrieron. Retire de la sartén los mejillones y las almejas. Manténgalos calientes en el horno mientras finaliza la salsa. Cúbralos con papel aluminio.
3. Reduzca el líquido donde se cocinaron los mejillones y las almejas hasta obtener la mitad de la porción original. Cuele. Nuevamente ponga la reducción en la sartén y vierta la crema de leche. Cocine a fuego medio revolviendo ocasionalmente hasta obtener una salsa de consistencia suave. Añada las arvejas, papas, mazorquitas, albahaca, sal y pimienta.
4. Distribuya la salsa y los vegetales en cuatro platos. Reserve cuatro cucharadas de la salsa. Saque los mejillones y las almejas del horno y póngalos sobre la salsa y vegetales. Bañe con la salsa reservada y sirva con ensalada y pan francés caliente.
Mejillones, almejas y otros bivalvos
Son moluscos que habitan tanto en agua salada como en agua dulce. Vienen con un magnífico caparazón de 2 conchas unidas que cubren el animal y se mantienen cerradas por unos músculos aductores. Este sistema de defensa los protege de los depredadores y les permite vivir una existencia relativamente sedentaria en las costas, en el fondo del mar o adheridos a rocas. Existen diversas variedades. Entre los más comunes están las almejas, las ostras y los mejillones. En agua dulce encontramos la almeja o mejillón de río.
Se pueden comer solos, en escabeche, en cebiches, en ensaladas, en arroces, con pasta como la famosa y sencilla receta italiana llamada “espagueti alle vongole” (pasta con almejas), salteadas, al vapor y en cazuelas. Son riquísimas gratinadas.
Sus brillantes conchas los hacen extremadamente apetitosos. El sabor de su carne es muy variado y delicado.