Josefina Cassiani, portadora de tradición colombiana falleció la tarde de este domingo en Barranquilla, tras sufrir un paro cardiorrespiratorio, luego de haber sido intervenida quirúrgicamente la semana anterior, según confirmaron fuentes cercanas a la matrona.
Si alguien sabía cómo preparar el tradicional y popular sancocho de guandú (insignia del Carnaval de Barranquilla) era ella, una cocinera que heredó de su bisabuela, su abuela y su madre el arte de cocinar. “Maestra del fuego, del mantel y del café de la mañana”, así la definían quienes la conocían, no solo por su destreza en los fogones, sino por la pedagogía que impartía cada vez que hablaba de las recetas con sabor a identidad de su región.
Cassiani se hizo merecedora en 2007 del Premio Nacional de Gastronomía, una iniciativa liderada por el Ministerio de Cultura. Además, fue una de las figuras más destacadas de eventos como Sabor Barranquilla, donde en diversas ocasiones resaltó la importancia de ser portadora de tradición, narrando a través de los alimentos la historia de una cocina arraigada en la ancestralidad.
Patricia Maestre, directora de Sabor Barranquilla y amiga cercana de Cassiani, expresó a través de sus redes sociales la lamentable noticia para la gastronomía colombiana. “Hoy me despido de una gran amiga, que me enseñó el verdadero significado de la generosidad, una cómplice de Sabor Barranquilla desde que arrancamos. Matrona de matronas, Jose, llevó a la cocina de tradición al más alto nivel confiriéndole el respeto merecido en todos los escenarios que fue invitada. Una gran dama que nunca olvidaré. Qué gran falta me vas a hacer querida amiga”.
La historiadora y cocinera colombiana Luisa Acosta, también se pronunció al respecto por su fallecimiento. “Vuela alto, Josefina, mujer de fuego y de río. En su sancocho de guandú vivían la memoria del río abajo, el cariño de sus manos y la alegría del carnaval. Nos conocimos en 2010; desde 2022 caminamos juntas las cocinas del Río Magdalena en Barranquilla, en Las Flores, Palermo y la Ciénaga de Mayorqui. Honrarla es seguir cocinando y cuidando estos sabores de río. Madre, abuela, amiga entrañable, sigue en cada fuego encendido. Hasta siempre amiga y maestra”.
El sancocho de guandú
Aunque inicialmente quiso formarse en cocina gourmet, su vida dio un giro tras ser madre: empezó a emprender con repostería, se capacitó y enfrentó nuevos retos, sin dejar de preparar sancochos. Una oportunidad inesperada la llevó a cocinar para Tulio Zuloaga, marcando un momento significativo en su trayectoria, cuando este hizo un reto buscando el mejor sancocho de guandú de Barranquilla, incluyendo el de ella.
Para ese momento, él le encargó cinco sancochos y le comentó que había llegado a ella por recomendación de Patricia Maestre; así, su popularidad ganó más terreno dentro del sector gastronómico.
La pandemia también impulsó su emprendimiento, con un permiso de la alcaldía de su ciudad, comenzó a vender a domicilio la tradicional preparación y, ante la aceptación de sus comensales, transformó el patio de su casa en un pequeño restaurante que, aunque al principio tenía pocas mesas, terminó convirtiéndose en el epicentro del sabor de una receta que ella consideraba el rey de las mesas.
Entre pimienta, comino, achiote, ajo, plátano verde, plátano amarillo maduro, ñame, yuca y carne, las manos de quien también fue docente, y apasionada por el baile y la música, cocinaron y preservaron una de las recetas más importantes del país.
Hoy quedarán en la memoria gustativa de quienes tuvieron el privilegio de probar sus preparaciones la sazón y la sonrisa de una mujer amorosa, que recibía con aguapanela con limón y deleitaba con un enyucado, llevando a Colombia a través de cada cucharada. Paz en su tumba.
Si te gusta la cocina y eres de los que crea recetas en busca de nuevos sabores, escríbenos al correo de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com) para conocer tu propuesta gastronómica. 😊🥦🥩🥧