
Nydia Caro, cocinera tradicional boyacense, quien a través de talleres enseña a diferentes generaciones la importancia de sopas como el “chicle boyacense” para preservar sus tradiciones y raíces.
Foto: Nydia Caro
Ha sido tan intensa la lluvia en Bogotá estas semanas que, seguramente, usted —como yo— ha anhelado un caldito o una sopa de esas bien reconfortantes que abrigan a cucharadas. Imagínese estar en su cama, bajo las cobijas, o en su silla favorita, saboreando una mazamorra chiquita, un cuchuco de trigo, una mazamorra de maíz o un mondongo, en la cantidad justa para llenar su cuerpo de calor y su paladar con la exquisitez de los sabores tradicionales que representan el calor de lo nuestro. Leerlo antoja, pero saborearlo de verdad es lo que...

Por Tatiana Gómez Fuentes
Comunicadora Social - periodista de la Universidad Pontificia Bolivariana de Bucaramanga, con maestría en gestión y dirección comercial con énfasis en comunicación, publicidad y ecommerce de la Universidad Complutense de Madrid.@tagy_petustgomez@elespectador.com