1. Copa o botella
A precios muy competitivos, puede probar, en copa, vinos de países como Chile, Argentina, Francia, España, Portugal, Australia, Nueva Zelanda y hasta Sudáfrica. También es una opción escoger sus favoritos y comprarlos en botella para disfrutarlos en casa.
2. El espacio
El plan en Tannic es sentarse a disfrutar una buena copa de vino y, si lo desea, acompañarla con una tabla de quesos y jamones seleccionados. El ambiente, elegante y tranquilo, es un verdadero oasis de placer en medio del alto movimiento del centro comercial.
3. No solo para expertos
Apreciar un buen vino no solo es cosa de enólogos y catadores profesionales. Anímese a ir y dejarse guiar por un experto. No tema preguntar todo lo que quiera saber sobre esta bebida. Si prefiere una alternativa al vino, también encontrará derivados de la uva, como pisco, coñac, brandy, jerez y oporto.
4. Joyas vinícolas
Tannic se da el lujo de tener referencias únicas, que difícilmente encontrará en otro lugar. Dos recomendados de la casa: el chileno Tara, de la viña Ventisquero, un chardonnay hecho en el desierto de Atacama (copa $50.000 y botella $250.000); y San Marzano, de uno de los grandes viñedos del sur de Italia, elaborado con una variedad de uva llamada negroamaro (copa $45.000 y botella $220.000).
Para el bolsillo.
Podrá disfrutar vinos por copas que van desde $10.000 hasta $60.000.