Entre la tradición y la modernidad

Sunita Dharamsey es la gerente de ventas y mercadeo de la marca de relojes suizos Hublot.

Una mezcla interesante de culturas corre por la sangre de Sunita Dharamsey. Su acento español viene de la parte materna y el apellido, de su padre indio. Y sin embargo fue Suiza, también un país de múltiples influencias, la tierra donde creció, en medio de lagos y las montañas del Jura, en medio de las industrias banquera, chocolatera y relojera que caracterizan a la confederación helvética. Y es en la última donde ha desarrollado su carrera profesional. Desde hace seis años está al frente de las ventas de la marca de alta relojería Hublot, y maneja los mercados de India Latinoamérica.

En su gira latinoamericana pasó por Colombia para lanzar la última creación de la marca: F1 King Power Ceramic, una serie limitada de 500 ejemplares que nació de una colaboración estrecha y aún vigente entre los equipos de Bernie Ecclestone, presidente del Formula One Group, y Jean-Claude Biver, presidente de Hublot.

La marca suiza ha apostado con frecuencia a la relación entre carros y relojes, pues comparten valores comunes como la innovación y la alta tecnología. Ya lo habían hecho con la creación de un reloj inspirado en Ayrton Senna, cuyas ganancias de ventas estaban destinadas a la fundación que dirige la hermana del fallecido piloto brasileño. En México, por ejemplo, lanzaron un diseño exclusivo para ese mercado, producto de una alianza con la Escudería Rodríguez.

Hublot fue una de las primeras marcas en el mundo en aventurarse a probar materiales novedosos, vanguardistas, en la industria de la alta relojería, donde el oro era el rey y el único que justificaba pagar miles de dólares por ese objeto que enmarca la muñeca y el tiempo. La correa de caucho es una marca registrada de Hublot y, en efecto, según Dharamsey, el hecho de que marcas relojeras muy tradicionales se arriesguen a incorporar materiales poco comunes, es ya una tendencia que ha cambiado la manera de consumir un producto de lujo.

El mercado latino es uno de los más importantes para Hublot. México, Brasil y Colombia son los países con mejores proyecciones. “En Colombia el mercado es más tradicional y falta un poco de tiempo para que la gente acepte relojes tan grandes (48 milímetros)”, explica Dharamsey. “Y sin embargo —agrega—, es común ver a las mujeres utilizando los relojes de sus esposos porque les gusta el tamaño”.

Vanguardia, modernidad, innovación, riesgo, son todos valores intrínsecos a esta marca, que sigue creciendo con pasos de gigante en el mundo.