Impacto Mujer

22 Oct 2022 - 2:00 a. m.

Detección temprana del cáncer de mama: una deuda con las mujeres rurales

Pese a que las herramientas de prevención y detección temprana de esta enfermedad están cubiertas por el Plan de Beneficios de Salud, no todas las mujeres tienen acceso o información para ser atendidas.
Laura Alejandra Moreno Urriaga

Laura Alejandra Moreno Urriaga

Redactora - Impacto Mujer
Las capacitaciones se enfocaron en la realización de un correcto autoexamen y la detección de anomalías en los senos.  / Cortesía Fundación Avon Colombia
Las capacitaciones se enfocaron en la realización de un correcto autoexamen y la detección de anomalías en los senos. / Cortesía Fundación Avon Colombia

Durante este mes es común ver un sinfín de listones rosas, campañas y guías sobre cómo hacerse el autoexamen, todo con motivo del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, y no es para menos. Alrededor de 685.000 mujeres fallecieron en 2020 a causa de este tipo de cáncer, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), y en Colombia las cifras no son más alentadoras, pues en el mismo año se registraron 15.509 casos nuevos y las muertes ascendieron a 4.111, de acuerdo con la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer.

Aunque las buenas prácticas, como una alimentación saludable, el ejercicio regular y la eliminación del tabaco y del alcohol, contribuyen, no hay una forma certera de prevenirlo, pero sí es posible detectarlo a tiempo y tratarlo para minimizar el riesgo de muerte. No obstante, la efectividad de los programas de detección temprana y tratamiento está condicionada al país en el que se apliquen.

Por ejemplo, en países desarrollados o de altos ingresos, después de un diagnóstico de cáncer de mama, ha habido una disminución del 40 % en la mortalidad entre 1980 y 2020, de acuerdo con la OPS. Caso opuesto a los países en vía de desarrollo, en donde la mayoría de las muertes por cáncer de mama ocurren prematuramente en mujeres menores de 70 años. Es más, según las previsiones de esta Organización, se estima que para 2040 la cantidad de mujeres diagnosticadas con cáncer de mama aumentará en un 39 % en América Latina y el Caribe.

Si bien la tendencia al incremento de casos es general en el país, de acuerdo con el Instituto Nacional de Cancerología, los departamentos con mayor riesgo de presentar nuevos casos son Atlántico, Valle del Cauca, Arauca, La Guajira, Quindío y Risaralda. Según Wilson Cubides Martínez, director ejecutivo de la Liga Colombiana contra el Cáncer, el aumento de casos y su nivel de riesgo es mayor en la población rural en general, pues explica que factores como la pobreza, el conflicto armado, la xenofobia y la discriminación por razones étnicas hacen que las mujeres enfrenten barreras para acceder a servicios de salud, más cuando son especializados, y a información que pueda ayudarlas a identificar anomalías en su cuerpo.

Lea también: Los hombres también sufren de cáncer de mama: síntomas, causas y cómo prevenirlo

Cubides, además, explica que desde el sistema de salud las mujeres se encuentran con barreras administrativas y geográficas a la hora de solicitar la mamografía. “Hay zonas en las que no se contratan a los prestadores que se necesitan para llevar el servicio de mamografías o no les dan las autorizaciones a las pacientes cuando lo requieren. Los aseguradores no cumplen con su papel con estas poblaciones”, asegura.

Esto es evidente incluso en los grandes centros urbanos. Marta Nuñéz, habitante de la localidad de Kennedy, en Bogotá, encontró que tenía pequeñas masas en su seno izquierdo. Necesitaba una intervención y realizarse una mamografía de seguimiento cada tres meses, y luego cada seis, pero no pudo gestionarlas por la EPS.

“Las citas son muy demoradas con médicos generales, y para que lo vea a uno un especialista pueden pasar varios meses y la agenda sigue llena. Tuve que buscar organizaciones o programas porque era urgente y la EPS no me daba razón”, cuenta ahora que lleva un proceso de atención con la Liga Colombiana contra el Cáncer.

“Estamos fallando en el sistema de detección y atención temprana. El llamado a la institucionalidad pública y privada es para mejorar los programas de detección temprana, generando conciencia en las comunidades, en las zonas más apartadas, pero también para que las prestadoras lleguen a los pacientes”, reclama Cubides.

El Ministerio de Salud, por su parte, asegura que hasta febrero de este año habían cumplido con el 60 % de las metas del Plan Decenal para el Control del Cáncer 2012-2021, “siendo particularmente importante el avance en gestión del conocimiento y de la tecnología para el control de cáncer y en desarrollo de capacidades del talento humano”.

Sin embargo, en el mismo documento, el Ministerio reconoce la desprotección que tienen las regiones en la implementación de estrategias de detección temprana del cáncer de mama y el control de factores de riesgo. “Estos retos, a la par de la reducción de brechas para el acceso oportuno al tratamiento de calidad, son una de las prioridades contempladas en la formulación del nuevo Plan Decenal de Salud 2022-2031, con el propósito de mejorar la supervivencia y disminuir la mortalidad”, concluye dicho informe.

Capacitación y detección: el trabajo de las organizaciones

En un esfuerzo por llevar a las regiones y a las personas en condiciones de vulnerabilidad de las ciudades el servicio de la mamografía e información sobre las buenas prácticas para una detección temprana, la Liga Colombiana contra el Cáncer desarrolla el programa “Colombia por la detección temprana del cáncer de mama”, en alianza con la Fundación Avon para las Mujeres, con el que han realizado alrededor de 2.000 mamografías en los últimos dos años.

“Se salvan vidas en cada territorio haciendo que las comunidades comprendan la importancia de prestar atención a esta enfermedad que detectada a tiempo puede ser curable hasta en un 98 % de los casos”, dijo Carolina Henao, directora ejecutiva de la Fundación Avon para las Mujeres.

Durante el recorrido, este programa ha cubierto 15 ciudades y sus zonas aledañas, entre ellas Montería, Cúcuta, Sincelejo, Neiva, Bogotá, Cartagena, Bucaramanga, Barranquilla, Ibagué y Cali, donde algunas de ellas forman parte de las zonas de mayor riesgo. En Córdoba, por ejemplo, las cifras evidencian una tendencia hacia un mayor número de casos, con un incremento del 60 % entre 2018 y 2021.

Le puede interesar: Asociarse, la fuerza de las mujeres en las regiones

Cubides, que lidera el proyecto, explica que aunque la mayor cobertura de la población se concentra en zonas urbanas, buscan atender a mujeres que pertenecen a grupos que presentan dificultades para acceder a la mamografía, y así lograr diagnósticos a tiempo, pues según registra la Liga Colombiana contra el Cáncer, más del 50 % de los casos son diagnosticados en etapas avanzadas, cuando el riesgo de mortalidad por cáncer de mama es mayor.

La más reciente implementación de este programa, que se llevó a cabo entre junio y octubre de este año, se inició con recorridos en la comunidad indígena del pueblo embera-katío en la vereda Manantiales, a 50 minutos de Tierralta, Córdoba, en los que las mujeres tuvieron acceso a talleres, actividades pedagógicas y las mayores de 50 años a la mamografía, que para la mayoría fue su primer examen de este tipo.

“Con las jornadas de educación y sensibilización estamos más seguras de reconocer las señales que nuestros cuerpos nos dan y esperamos que estos proyectos continúen más allá de las fechas especiales para que se salven vidas de mujeres que históricamente no hemos sido tenidas en cuenta”, señala Lina Sugey, miembro de la Asociación Embera Neka.

Esta iniciativa se complementa con la campaña “Sincronízate con el cuidado de tu cuerpo”, de la Liga, que tiene como objetivo concientizar a las personas sobre la importancia de escuchar su cuerpo y atender a tiempo las señales de alerta a través de la autoexploración mamaria una vez al mes y derribar los temores que son habituales en las mujeres a la hora de realizarse la mamografía, pues, de acuerdo con Cubides, “hay mujeres que le temen a realizarse el examen por miedo a que el resultado sea desfavorable, incluso hay algunas que aunque se realizan el examen nunca reclaman el resultado por el temor. Entre más temprano se detecte más efectivo será el tratamiento y el proceso de mejora”.

Además, la Liga hace un llamado de concientización a la salud de las mujeres, que según su experiencia en las regiones, se ve minimizada por comportamientos machistas. “Las mujeres dejan su salud en último lugar, primero está la comida del esposo, las tareas de la casa, la salud de los hijos y, por último, ellas. Cambiar las prioridades es un paso necesario para avanzar en la detección temprana”.

Laura Alejandra Moreno Urriaga

Por Laura Alejandra Moreno Urriaga

Comunicadora y periodista de la U. Javeriana. Hago parte del equipo editorial de Impacto Mujer en El Espectador. He trabajado como periodista en temas de género, verdad y conflicto. También en coordinación de proyectos de innovación social y estrategias de contenidos multimedia.@lamorenourlamoreno@elespectador.com
Síguenos en Google Noticias

 

Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.
Aceptar