Impacto Mujer

12 Mar 2022 - 2:00 a. m.

¿Por qué necesitamos más mujeres en el Congreso?

Las elecciones de este fin de semana se muestran como una oportunidad para avanzar en temas de equidad de género en la gestión del próximo Congreso.
Laura Alejandra Moreno Urriaga

Laura Alejandra Moreno Urriaga

Redactora - Impacto Mujer
Las mujeres representan el 18,7 % en la Cámara y el 21,3 % en el Senado. / Getty Images
Las mujeres representan el 18,7 % en la Cámara y el 21,3 % en el Senado. / Getty Images
Foto: Getty Images/iStockphoto - uzenzen

Alcanzar la paridad de género en el Congreso todavía parece un objetivo distante, pero necesario, para contribuir al desarrollo e implementación de leyes que garanticen el cumplimiento de los derechos de las mujeres, el acceso a servicios y su vida en la sociedad con las mismas oportunidades que los hombres. Es fundamental también para hacer un control político sobre el cumplimiento de las normas que ya están dictadas en papel para contribuir con este fin, pero que en la práctica no están en marcha.

De acuerdo con el informe “Participación política de las mujeres: Congreso y consultas a presidencia”, presentado por el Observatorio de Género de la Misión de Observación Electoral (MOE), la participación de las mujeres en las candidaturas sí ha aumentado. “Para las elecciones del 13 de marzo, de 2.804 candidaturas al Congreso, el 39,9 % (1.116) son mujeres, 5 % más frente a las elecciones del 2018”, aclara el informe.

Aunque en 2020 se aprobó la conformación de listas paritarias para las elecciones al Congreso, dicha ley no tuvo vigencia para el 2022 y esta oportunidad de mayor representación quedó en manos de la voluntad política de los distintos movimientos y partidos. Como resultado, solo cuatro de las 16 listas al Senado son cerradas y organizadas de forma paritaria, al menos en los primeros puestos.

Los primeros 11 lugares de la lista del movimiento feminista Estamos Listas están ocupados por mujeres; la lista del Partido Comunes es paritaria de principio a fin y las del Nuevo Liberalismo y el Pacto Histórico tienen equidad en la participación de hombres y mujeres, en los 10 y en los 22 primeros puestos, respectivamente. La medida pretende no solo que aumente la cantidad de candidatas, sino el porcentaje de mujeres electas, que hoy representan solo el 20 % del Congreso.

Lee también: “La política no es pa’ machos”, la campaña de la UE para promover a las candidatas

“Lograr una mayor participación de las mujeres va a permitir que los debates tengan más diversidad, que cubran las necesidades desde distintos puntos de vista y se tenga en cuenta el enfoque de género en todos los proyectos”, explicó Linda Cabrera, directora de la organización Sisma Mujer, quienes en alianza con la Red Nacional de Mujeres han impulsado la campaña #VotoPorEllas para visibilizar las candidaturas de las mujeres y los beneficios que tendría un Congreso conformado desde la diversidad.

Aunque en el Congreso recaerá la responsabilidad de ser garantes del cumplimiento y la protección de los derechos de las mujeres, Cabrera aclara que esa carga también la deberá llevar el próximo gobierno y las instituciones, que al final son las encargadas de la ejecución de esos derechos.

Algunos avances que se dieron en el Congreso que va de salida

Uno de los proyectos de ley más sonados, que fue avalado por el Congreso, fue la reforma al Código Electoral, que tiene incidencia directa sobre la participación de las mujeres en los cargos de elección popular. El artículo 81 de dicha reforma establece que “las listas donde se elijan cinco o más curules para corporaciones de elección popular sean conformadas como mínimo en un 50 % por mujeres; mientras que en las listas de menos de cinco curules, el porcentaje es como mínimo del 30 %”. Sin embargo, la aplicación del nuevo Código Electoral está sujeta a la aprobación de la Corte Constitucional, que todavía no se ha pronunciado sobre el tema, razón por la que la presentación de listas paritarias no fue obligatoria en estas elecciones.

“Lo que se logró con esta aprobación es justicia. Y con esta acción afirmativa vamos a avanzar de mejor forma en el crecimiento económico, la paz, la democracia y el desarrollo de los derechos de la mitad de la población que son las mujeres”, dijo la senadora Ana María Castañeda después de la aprobación por parte del Senado.

Aunque los efectos de nuevas leyes a favor de la economía de las mujeres no se han visto materializados, uno de los proyectos que pasaron a ser ley, que busca mitigar el desempleo de las mujeres y cerrar la brecha de género, fue la Ley Creo en ti de 2021, que establece incentivos para la creación, formalización y fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas lideradas por mujeres.

En este sentido, desde la Cámara de Representantes se lograron añadir a la Ley 1429 de 2017, sobre formalización y generación de empleo, medidas para fortalecer y promover la igualdad de las mujeres en el acceso laboral y en educación en los sectores económicos donde han tenido una baja participación como el agropecuario, transporte, minas y energía, intermediación financiera, servicios públicos, construcción, ciencia, tecnología e innovación.

También te puede interesar: ¿Qué causas sociales apoyarán si llegan al Congreso? Esto dijeron cinco candidatas

En cuanto al desarrollo de leyes en pro de la redistribución de las labores de cuidado no remunerado, fue aprobado el proyecto que amplía la licencia de paternidad a dos semanas, crea la licencia parental compartida y la licencia parental flexible de tiempo parcial, que les permite a los padres cambiar un periodo determinado de su licencia por un período de trabajo de medio tiempo.

Además, para garantizar la atención de los casos de violencias basadas en género y de violencia intrafamiliar, en agosto se promulgó la Ley 2126, que mejora la infraestructura de las comisarías de familia. Este ajuste a las comisarías también busca que estos entes sean una vía que les permita a las mujeres acceder a la justicia y recibir un acompañamiento integral en el proceso.

Otra ley con miras a la equidad de género fue la Ley Aluna, que se impulsó desde la Cámara de Representantes y que les permite a los padres y madres elegir el orden de los apellidos de sus hijos. Una ley que a modo de acción afirmativa busca reconocer la importancia de las madres en el proceso de cuidado y responsabilidad con sus hijos.

Estas leyes son ejemplo del importante papel de las mujeres en estos espacios de construcción de normas, pues en los casos antes mencionados fueron las mujeres miembros del Senado y de la Cámara de Representantes las encargadas de proponer y desarrollar los proyectos de ley que resultaron en estas normas.

Los retos para el nuevo Congreso

Uno de los grandes debates que se darán en las sesiones del nuevo Congreso tiene que ver con el diseño e implementación de la “política pública integral” que regule los lineamientos para que las personas gestantes puedan acceder a la interrupción voluntaria del embarazo (IVE). El desarrollo de esta ley se deberá hacer en el menor tiempo posible dando cumplimiento a la sentencia de la Corte Constitucional, emitida el 21 de febrero de este año, que despenalizó el aborto en Colombia hasta la semana 24 de gestación.

Dicha reglamentación debe tener presente el acceso a la IVE desde la salud y la educación. Como mínimo, debe garantizar “la divulgación clara de las opciones disponibles para la mujer gestante durante y después del embarazo, la eliminación de cualquier obstáculo para el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos que se reconocen en esta sentencia, la existencia de instrumentos de prevención del embarazo y planificación, el desarrollo de programas de educación en materia de educación sexual y reproductiva de todas las personas, medidas de acompañamiento a las madres gestantes que incluyan opciones de adopción, entre otras, y medidas que garanticen los derechos de los nacidos en circunstancias de gestantes que desearon abortar”, así lo aclaró la Corte en un comunicado.

En materia económica, aunque el país ha seguido un camino ascendente en la reactivación económica, como lo evidenció el Índice de Seguimiento a la Economía (ISE) del DANE, con un crecimiento en la actividad económica del 9,6 % en noviembre de 2021 en comparación en el mismo período de 2020, las mujeres no han visto los mismos resultados positivos.

Lee también: #VotoPorEllas, la campaña de organizaciones de mujeres para impulsar a candidatas

En contraste con los nueve meses consecutivos de crecimiento, la empleabilidad de las mujeres sigue siendo crítica, pues, a enero de 2022, la tasa de desempleo para ellas fue del 19,4 %. Esta situación, en parte, porque los sectores con mayor índice de crecimiento han sido la construcción, las industrias y la minería, espacios ocupados en su mayoría por hombres.

“Esto representa un riesgo mayor para las mujeres de entrar en una situación de desempleo de largo plazo, y significaría un importante retroceso en términos de la superación de las desigualdades de género. Antes de la crisis había 1,4 hombres ocupados por cada mujer, hoy esta relación es de 1,5, lo cual equivale, en términos absolutos, que para los hombres la pérdida de empleos ronda los 280.000 y para las mujeres es cercana a los 470.000, según explicó el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en diciembre de 2021.

Cabrera explica que este panorama supone un reto para los próximos legisladores porque desde su lugar deberán generar proyectos en favor de la economía de las mujeres y de los sectores donde ellas tienen mayor participación: comercio, trabajo doméstico, manufacturas, turismo, servicios administrativos, actividad inmobiliaria y el sector salud, por nombrar algunos. “Estos proyectos deberán estar pensados para que la economía de las mujeres tenga el mismo crecimiento acelerado que trae el país, porque ellas fueron las más afectadas con la pandemia”, puntualizó.

Aparte de estas tareas pendientes, hay una deuda que sigue vigente tanto en la Cámara como el Senado: legislar con perspectiva de género. Si bien se han desarrollado proyectos de ley en favor de las mujeres y de la equidad de género, este tema todavía está interiorizado por los congresistas. “Hablan de género en sus propuestas como un capítulo aislado que se añade y lo que necesitamos es que esta mirada con enfoque de género se trabaje de manera transversal en todo lo que pasa por el Congreso”, explicó Cabrera.

Laura Alejandra Moreno Urriaga

Por Laura Alejandra Moreno Urriaga

Comunicadora y periodista de la U. Javeriana. Hago parte del equipo editorial de Impacto Mujer en El Espectador. He trabajado como periodista en temas de género, verdad y conflicto. También en coordinación de proyectos de innovación social y estrategias de contenidos multimedia.@lamorenourlamoreno@elespectador.com
Síguenos en Google Noticias