'César' no enfrentará cargos por toma de rehenes

Gerardo Aguilar era solicitado por una corte del Distrito de Columbia por delitos relacionados con el narcotráfico.

Con la extradición de Gerardo Antonio Aguilar a Estados Unidos, en donde enfrentará cargos ante una corte del Distrito de Columbia relacionados con el narcotráfico, este guerrillero de las Farc, conocido como César, cerró su primer capítulo con las autoridades colombianas. Ese que se abrió el 2 de julio de 2008, cuando el Ejército ejecutó la exitosa ‘Operación Jaque’ y arrebató de las fauces del lobo a la ex candidata presidencial Íngrid Betancourt, a tres contratistas norteamericanos y a 11 miembros de la Fuerza Pública. Pero mientras ellos recuperaron su libertad, César, entonces comandante del frente primero, y Alexánder Farfán, alias Gafas, la perdieron.

Este último, sin embargo, no tendrá que lidiar con la justicia estadounidense. Así lo decidió la Corte Suprema el pasado 4 de febrero, al rechazar su solicitud de extradición por considerar que el delito imputado (toma de rehenes) se había cometido exclusivamente en territorio nacional. Quince días más tarde, la Corte resolvió que César sí debía ser extraditado a Estados Unidos, pero tampoco aceptó la acusación de toma de rehenes. “No me gusta que lo hayan extraditado por narcotráfico y no por terrorismo”, dijo a El Espectador Marc Gonsalves, uno de los tres norteamericanos que estuvieron cinco años y medio en poder de las Farc.

El jueves a las 11:10 a.m. partió, desde la base militar Catam, el avión de la DEA en el que iba César. Unas seis horas antes, agentes de la Dijín habían llegado a su celda de la cárcel La Picota de Bogotá para sacarlo de allí hacia la sede de esta dependencia de la Policía. César ya estaba listo. Su requerimiento por la justicia de Estados Unidos (a donde también fue extraditada su compañera sentimental, Luz Dary Conde, alias Doris Adriana) había sido autorizado por la Presidencia el 16 de marzo de este año y en su contra la Fiscalía tenía abiertas cinco investigaciones. Una de ellas por la muerte en cautiverio del mayor de la Policía Julián Ernesto Guevara, quien murió el 20 de enero de 2006 y fue secuestrado por las Farc el 1° de noviembre de 1998 en la toma a Mitú (Vaupés).

“No es justo. Él cometió el crimen de secuestro de tres americanos y muchos colombianos. Me gustaría saber si va a pagar por el secuestro, que es un crimen de lesa humanidad. Me pregunto cuál es el mensaje que la Corte (Suprema) de Colombia está enviando”, agregó Gonsalves, quien manifestó tener “sentimientos encontrados”, frente a la noticia de la extradición de quien una vez fue su carcelero, al que recuerda como un comandante despiadado y mentiroso. “Cuando lo conocí, nos hizo caminar dos semanas muy rápido, unos 24 kilómetros diarios. Estuvimos en muy mal estado cuando estuvimos con él. Nos prometió medicinas, ropa, radios, pero no teníamos nada y nunca nos entregó nada”.

A pesar de que su extradición se limitó a los delitos de tráfico de estupefacientes, otro de los expedientes que quedan en la Fiscalía colombiana en contra de César sí tiene que ver con el reclamo de Gonsalves. El organismo investigativo indaga su responsabilidad en el cautiverio de Marc Gonsalves, Thomas Howes y Keith Stansell; además de su participación en el secuestro del ex senador de Nariño Luis Eladio Pérez. De igual forma, los fiscales antiterrorismo le imputaban el delito de concierto para delinquir. No obstante, con este amplio prontuario delictivo, las Farc calificaron tanto a César como a Gafas de traidores de la causa revolucionaria y los acusaron de haber entregado voluntariamente a los secuestrados que recuperaron su libertad aquel 2 de julio de 2008.

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