El cuarto de hora de los almanaques

El Almanaque Bristol es pintoresco y el Almanaque Frisol es humorístico. Ambos le apuestan al rescate de la sabiduría popular con un estilo que pretende hacer historia.

La época navideña se viste de rojo y verde. Pero el naranja encendido comienza a clamar protagonismo a partir de los últimos días de noviembre con la aparición del tradicional, único y popular Almanaque Pintoresco de Bristol.

Se trata de una publicación más bien rústica que a pesar de los adelantos en los programas de diseño y graficación, aún mantiene intacta su condición inicial y cumple con el propósito de divulgar las bondades de productos como el “Agua Florida de Murray and Lanman”.

El particular almanaque lleva 176 años de edición continua, todo un suceso para cualquier impreso en el mundo. Para 2008, que ya nos pisa los talones, el librito conmemora los 200 años de la empresa Lanman & Kemp Barclay & Co. Incorporated, su casa matriz en New Jersey y la gran responsable de que el mundo no se olvide de los innegables atractivos de la denominada cultura popular.

La distribución en droguerías y cacharrerías de nuestro país está a cargo de Business and Logistics, que desde 2002 asumió esa labor.

“Para mí es una publicación muy valiosa por lo que representa desde el punto de vista sentimental, porque me trae los recuerdos de mi niñez cuando yo veía el almanaque en la casa de los abuelos para consulta diaria”, asegura Julián Romero, gerente general de Business and Logistics.

El almanaque tiene en Colombia un tiraje superior al millón de ejemplares. Uno de sus componentes vitales es la ‘Tragicomedia en ocho cuadros’, sin lugar a dudas el arma gráfica y humorística con la que sucumben los lectores más pequeños.

Todo este conocimiento popular, surgido a partir del horóscopo, las fases lunares, las fiestas móviles y los productos de Lanman & Kemp Barclay & Co. Incorporated, mereció el reconocimiento de Julio Mario Sánchez, un profesor de pintura de la Casa de la Cultura Ernesto María González Vélez de Ciudad Bolívar, en Medellín.

Este sentido homenaje salió a la luz pública el 28 de diciembre de 2006 y en él se deja ver toda la inventiva paisa. “El Almanaque Humorístico Frisol nació de un arrume de cosas que yo mantengo recopiladas como escritos, cuentos y caricaturas que yo no hallaba la forma de publicar simultáneamente. Entonces alguna vez leyendo el Almanaque Bristol, del que soy un gran lector porque mi papá tiene una droguería y todos los años se lo hacen llegar, me dio la idea de lanzarme al ruedo y así lo hice”, comenta Julio Martín Sánchez.

El Bristol y el Frisol comparten muchas características y a pesar de que uno es la parodia del otro, podrían llegar a complementarse.

“Por ejemplo, en el caso de las fiestas, a mí me tocó imaginarme 365 días que fueran diferentes a las que aparecen en el Bristol. Entonces recurrí a nombres como “el día del borracho reconocido”, “el día mundial del guayabo” y “la jornada mundial contra la pecueca”, afirma el genio delante y detrás del Almanaque Frisol.

Esta publicación, que este año cambiará de color porque de ahora en adelante no será naranja sino verde, no cuenta con el eminente médico Cyrenius Charles Bristol en su portada. Allí podemos ver a ‘Cosiaca’, un personaje auténticamente antioqueño, cuyos cuentos, relatos y chistes han pasado de generación en generación, gracias a la tradición oral.

El Almanaque Pintoresco de Bristol y el Almanaque Humorístico Frisol están a la orden del día en esta época de fin de año. Así que, sin agüero, adéntrese en el maravilloso mundo de la cultura popular.