Más allá del vallenato

Con un homenaje a Alfonso López Michelsen y conciertos de Alejandro Fernández y otros artistas internacionales, inicia el 41 Festival de la Leyenda Vallenata.

¿Qué hacen un baladista como Alejandro Fernández y los reaggetoneros de Calle 13 en el cierre del 41 Festival de la Leyenda Vallenata? Paradójicamente, realizando uno de los sueños de La Cacica. A Consuelo Araujonoguera, una de las creadoras y directora del festival durante 35 años, se le oyó decir más de una vez: “Valledupar se convertirá en la meca de la música. Tenemos que hacer de este el referente musical, no de Colombia sino del Caribe”. Por eso, además del concurso, en las noches de festival el cartel es amplio en géneros y artistas.

Después de haberle dado forma al festival junto con Myriam Pupo, Alfonso López Michelsen y Rafael Escalona en 1967, Consuelo dedicó su vida a consolidarlo. Las categorías del concurso —además de la coronación del rey—, como la canción inédita y el concurso de piqueria (que pone a prueba la creatividad y el talento para improvisar de los participantes) apuntan a preservar las fuentes creativas del folclor.

Sin embargo, una cosa no contradice la otra y mientras los concursos adquirieron el máximo reconocimiento (al punto que vienen intérpretes de toda Colombia a participar) e incluso la fábrica alemana de acordeones Hohner creó la línea “Rey Vallenato”, la tarima Francisco el Hombre en la Plaza Alfonso López, y luego la tarima Consuelo Araújo en el Parque de la Leyenda, se convirtieron en unas de las “plazas” más apetecidas para artistas jóvenes y de trayectoria.

El sueño de Consuelo era tan claro que invirtió todo su esfuerzo en la compra y la construcción de un espacio para el festival: un lote de tres hectáreas donde erigir un escenario para 60 mil personas. Al principio, muchos pensaban que sacando el festival de la plaza se quedaría en ésta el espíritu de la fiesta popular. Pero no fue así. Lo cierto es que este escenario ya no tenía las condiciones para recibir todo el público, de manera que no sólo los asistentes, sino los habitantes de la zona eran los damnificados de los tres días de parranda.

Poco a poco el festival fue creciendo en asistencia y en oferta. Hace diez años se institucionalizó el foro. En este encuentro, invitados y expertos presentan ponencias sobre el tema central de cada año: Gabriel García Márquez, el vallenato y la literatura, y este año será la vida y obra del presidente Alfonso López Michelsen. Así, se abrió un espacio más intelectual y cultural. En ese momento, ya las obras del Parque de la Leyenda avanzaban, pero aún el festival era en el centro de Valledupar.

A finales de los 90, Juanes hizo saltar a los vallenatos en el cierre del festival. Era la primera vez que un artista pop se presentaba ante el público que había recibido en años anteriores con euforia a sus artistas locales, incluso a Carlos Vives con su vallenato rock. Era un experimento que mediría la capacidad del público para asimilar la variedad. El éxito fue rotundo y desde entonces el Festival de la Leyenda no es sólo la coronación del rey o las parrandas en los patios de las casas. Es un evento de talla internacional que ha recibido a artistas de otros géneros, como Bacilos, Fanny Lu, Fonseca, y que mira al futuro como lo hicieron sus creadores.

“Cuando se le propuso a Alejandro Fernández que viniera a Valledupar, contestó que vendría encantado y dijo que le encantaría poder cantar a dúo con Jorge Celedón Esta vida”, comenta Andrés Molina, miembro de la Fundación. “La razón para traer a Calle 13 es que además de ser un gran grupo de música urbana, a ellos debemos agradecer el reconocimiento y el Grammy a Los Gaiteros de San Jacinto. Ellos escucharon a los gaiteros y se la jugaron, una cosa que los colombianos no habíamos hecho y que es muy meritoria”.

Tanto Alfonso López como Consuelo Araújo fueron visionarios, nunca se empantanaron en melancolías del pasado. Ambos soñaron y trabajaron por cosas grandes y el Festival de la Leyenda Vallenata es un reflejo de esto. Este año, el primero en


que se siente la ausencia del doctor López, el foro y el festival le rinden homenaje. No obstante, el mejor homenaje para quienes ya no están es que avance y se consolide como el gran festival de música del Caribe que ellos soñaron.

Homenaje

El 1° de mayo se realiza el foro sobre la vida de Alfonso López con la participación del ex presidente Ernesto Samper Pizano, los ex ministros María Elena de Crovo y Jaime García Parra; Gabriel Silva Luján, presidente Federación de Cafeteros; Álvaro Escallón Villa, ex embajador en la China, y Álvaro Castaño Castillo, director de la HJCK.

Acordeón y letras

Daniel Samper Pizano no sólo es un amante del vallenato sino que ha escrito varios textos en los que relaciona este género con la literatura. A propósito del Festival Vallenato y de una charla sobre música en la Feria del Libro de Bogotá, El Espectador habló con él.  

¿Cuál es la relación entre vallenato y literatura?

Te lo resumo con una frase que dijo García Márquez: “ ‘Cien años de soledad’ es un vallenato de 400 páginas”

¿Cómo ve el auge del vallenato “llorón” o “romanticón”?

Es un estilo con propósitos comerciales, que se compone en cinco minutos. Descalifico el vallenato elaborado de afán.

Pero hay mucha gente que conoce el vallenato gracias a ese estilo...

Ese sería el único valor que tendría, lograr que a través de él se llegue a lo clásico.

¿Qué resulta más sencillo: escribir sobre música o componer?

Depende de los talentos de cada quien. Yo no tengo cualidades de compositor, me parece más fácil escribir sobre música, aunque he escrito letras para Adolfo Pacheco y eso me enorgullece.

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