Una intervención artística ‘In situ’

Una muestra de arte poco convencional presentan cuatro artistas en una
casa del centro de Bogotá. Obras en grafiti, escultura, pintura y
arquitectura forman parte de la exposición.

Una casona de fachada estilo republicano en el centro de Bogotá ha dejado atrás su funcionalidad de vivienda para convertirse en un espacio de creación artística. Tras la puerta verde oscuro de metal y las ventanas con marcos en alto relieve pintados de violeta y rojo, tres artistas y un colectivo intervienen el interior de la antigua construcción con el fin de congelar la memoria del lugar a través del trabajo creativo.

jcArango, Luis Carlos Tovar, Adriana Marmorek y el Colectivo Excusado Printsystem son los artistas que forman parte de esta propuesta llamada In situ, inscrita dentro del proyecto El congelador, un esquema de trabajo y exposición en el que los artistas y el público interactúan y propuesto por jcArango donde es más importante el proceso creativo en el tiempo que el objeto como resultado.

Cada uno de los artistas ha tomado un lugar de la casa para desarrollar su trabajo durante los cuatro meses en que In situ estará abierto al público. En este lapso, la casa tendrá un ambiente de construcción permanente. Los visitantes encontrarán a los artistas en medio de sus obras y en pleno trabajo creativo, así, cada vez que el público llegue nuevamente al lugar hallará una evolución en cada obra.

Luis Carlos Tovar, artista y arquitecto de la Universidad de Los Andes, ha trasladado al mezzanine de la casona parte de su taller en el barrio Las Cruces, al suroriente de Bogotá. Sobre el piso de madera Tovar esculpió la sombra de la baranda de un balcón, intervención inicial que más adelante tendrá una evolución que involucre a las ventanas frente al mezzanine o hacia cualquier otro objeto que le sugiera el lugar. A este proyecto, Luis Carlos ha llegado con la idea de trabajar sobre la memoria de los espacios, cómo la luz hace evidente el paso del tiempo en un lugar.

“Cada uno ha llegado a este proyecto y desde su trayectoria de investigación se ha sensibilizado con la casa y ha empezado a intervenirla de una manera específica”, explica Adriana Marmorek mientras retoca una cenefa en alto relieve sobre una de las paredes de un cuarto construido por ella cerca de la entrada de la casa. Marmorek, maestra en artes plásticas y visuales de la Universidad Nacional, trabaja en In situ a partir de la reflexión de la habitación propia.

Las pinturas de aerosol se han tomado la parte central de la casona. Sobre tres paredes que rodean la cocina y un pequeño estudio improvisado, el Colectivo Excusado Printsystem imprime su arte urbano. Siguiendo su concepto de generar espacios de comunicación gráfica, los cuatros diseñadores gráficos que forman el colectivo, en esta oportunidad trabajan bajo techo y tras una puerta.

Finalmente, jcArango, quien invitó a los otros artistas a congelar la memoria de esta casona, trabaja en el pasillo y los tres cuartos traseros de la que en algún momento fue su taller y su vivienda. Arango, formado en Brighton, Inglaterra, presenta sus cuadros de gran formato elaborados en resinas de colores fuertes y en los que se puede leer un juego entre la vida y la muerte. Cada cuarto maneja un tema y un color característicos y sobre el pasillo se proyecta un video que, según Arango, refleja el microcosmos creado a partir del proceso de secado de sus pinturas.

Como objeto terminado, al final de los cuatro meses del proceso creativo se publicará un libro con el registro gráfico y de metamorfosis de la casona como memoria imprescindible de este primer proyecto conceptual de ‘El congelador’.

Entrada libre.

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