¿Cómo levantar el polvo?

<p>Eva Rey no come de la manzana de Adán, no come cuento, ni traga entero. Así lo muestra en su primer libro,   que será lanzado en la Feria Internacional del Libro de Bogotá.</p>

Primero conocimos su voz a través de La W y desde hace dos años pudimos conocerle la cara, porque es la presentadora de farándula del noticiero CM&. Esta mujer en exilio voluntario, de apenas 29 años, logró entrarles a los colombianos por sus comentarios agudos, por su gracia y desparpajo. Levantando polvo es su primera experiencia editorial.

¿De qué habla su libro? ¿Qué tiene de novedoso?

De novedoso no creo que tenga nada, porque es muy difícil escribir algo que sea nuevo. Quizás este tipo de libro no se había publicado en Colombia. Es como una guía para los hombres, aunque también hay tips para las mujeres. Les digo a los hombres que en pleno siglo XXI ya no somos lo que eran nuestras mamás y menos nuestras abuelas. Les voy explicando qué no deben y qué deben hacer para entender la manera de acercarse a una mujer y de conseguir lo que quieren, que por lo general es un polvo. Ahora somos nosotras las que nos acercamos, las que demandamos y las que tenemos claro lo que queremos. Y todo esto con anécdotas, pero graciosas.

¿Qué la llevó a hacer este libro y a querer publicarlo?

Seré muy sincera. La verdad, no me motivó nada. Me motivó que Círculo de Lectores me llamó y ellos me propusieron el libro con título. El desarrollo del libro fue entre los dos, yo iba aportando ideas y está escrito totalmente a mi manera, pero la idea fue de la editorial.

¿Con quién cree que tendrá mucho más éxito el libro, con el público femenino o el masculino?

Está dirigido a los hombres, pero creo que las mujeres se van a sentir muy identificadas, porque en las anécdotas que voy dando, las doy desde el punto de vista femenino. Creo que tendrá éxito con los dos.

¿Por qué cree que usted es idónea para aconsejar en este campo?

No creo que sea idónea para dar este tipo de consejos. Creo que habrá gente que esté de acuerdo y gente que no. Todavía me falta mucho por aprender y tiempo para vivir muchas más experiencias. Creo que ellos pensaron en mí porque al ser española, nuestra cultura nos ha enseñado a ser mucho más directas. No tenemos tantos tabúes ni tapujos como las colombianas. Y además no somos tan criticadas por los hombres por ser tan abiertas y tan frescas.

¿Qué tienen los españoles que no tengan los colombianos?

Los hombres españoles son más frenteros. Ellos quieren un polvo y van y te lo piden. No te tienen que invitar a nada, la cosa funciona así. Aquí en Colombia hay un rollito más de cortejo, de “te invito a cenar, te llevo a mi finca”, que al final da para lo mismo. Es para conseguir un polvo. Pero aquí es más romántico y más caballeroso.


¿A quiénes prefiere?

Todo depende de la perspectiva con la que uno lo mire. Si uno tiene claro que lo que quiere es un polvo, pues prefiero que me cortejen y si me invitan a la cena me parece fantástico. Pero a la larga prefiero al español, porque eso de pasar una noche con un colombiano y que en la mañana te esté diciendo “mi vida, te amo” (y me ha pasado) y al día siguiente no te vuelve a llamar... Eso, a mí como española, me sorprende porque el español te dice “chao, gracias” y por lo menos no te pasas los siguientes tres días sufriendo y mirando el teléfono. El español te deja claro que sólo fue un polvo y ya.

Dicen que usted no es irreverente, sino que quiere serlo. ¿Qué tan cierto es esto?

Yo no quiero ni pretendo ser nada. Soy como soy y hablo como hablo. Yo soy Eva y punto.

¿Le agradece a Julio Sánchez Cristo estar donde está?

La tengo clarísima. Sin embargo, también está ligado a Yamid Amat, pero si no hubiera sido por Julio y por La W, yo no estaría aquí. De pronto estaría en un sitio peor o mejor, no lo sé, pero claramente no aquí.

¿Es cierto que nadie es profeta en su tierra?

No. Creo que no, porque también hay mucha gente que es profeta en su tierra. Hay ejemplos como yo que nos va bien en otros países, así como también hay colombianos que les va muy bien en España y en otras partes el mundo. Hay ejemplos para todo.

¿Hubo otra razón aparte del trabajo para quedarse en Colombia?

Obviamente que me encanta Colombia. Me casé con un colombiano hace muchos años, cuando vivía en Londres. Trabajando en La W conocí una Colombia que me era ajena y a través de los personajes que me presentaba Julio. Ellos me vendieron Colombia sin ningún problema y me vine por trabajo, pero me la estoy gozando.

¿Qué le hace falta de España?

Nada. No echo de menos la rumba ni la comida. Echo de menos mi familia, pero por ahora estoy tan feliz que son cosas superables.

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