La voz de los recuerdos

Actualidad, inmediatez, información y entretenimiento han caracterizado la labor de estos personajes, que siempre han tenido muy buena onda.

Los seis llevan, sumados, más de 300 años al aire. Muchas vidas los han escuchado, millones de personas los han seguido y miles de oyentes se han puesto citas con ellos para comprender lo que está pasando en Colombia y el mundo. Todos ellos en algún momento se enamoraron, se rindieron a los pies de su majestad la radio y optaron por darle rienda suelta a su creatividad. Hicieron historia detrás del micrófono, pero también tuvieron que aprender del oficio de control para ser hombres integrales en este popular medio de comunicación.

Han sido líderes de opinión y están de acuerdo en que la radio antes era más intelectual. Actualmente, las emociones y los sentimientos juegan un papel muy importante a la hora de cautivar audiencias. Ninguno se ha atrevido a conjugar la palabra pereza y esperan que esa condición se mantenga por muchos años más.

Gracias a lo metódico de sus caracteres, al rigor de los horarios y a la disciplina que les impusieron en cada una de las frecuencias en las que han trabajado, estos personajes han hecho de sus labores todo un espacio de pasión, diversión y entretenimiento. Por eso siguen vigentes, se mantienen actuales y la sintonía con su público fluye de manera más clara. Son seis leyendas vivas, son seis maestros a los que las décadas destinadas al aire se les han pasado volando.

Gabriel Muñoz López

Él es un hombre de libretos. En un medio guiado por la improvisación, prefiere la vieja usanza: la máquina de escribir, el papel periódico tamaño oficio y las asignaciones de 'locutor' y 'control' bien determinadas. A sus 81 años, 62 dedicados a la radiodifusión, ha sido narrador, comentarista y musicólogo. Siempre, con su estilo particular, se ha logrado sintonizar con varias generaciones. “En la década del 70 tuve el privilegio de ser docente de comunicación en radio y televisión en la Tadeo Lozano y me permitieron alternar mis asignaturas con las clases que tenía a mi cargo”, afirma el comunicador manizalita quien en la actualidad conduce el programa más veterano de la radio nacional: Así canta Colombia, con 54 años de historia en emisoras como la Voz de Antioquia y Caracol.

Cristóbal Américo Rivera

En su consultorio tiene mucha gente que sigue al pie de la letra sus fórmulas médicas. Y entre su multitudinario público ostenta la mayor credibilidad. Lleva 42 años modulando en emisoras como Radio Reloj, la cadena Súper y Radio Uno, en las que ha popularizado el término 'alerta' como sinónimo de 'atención', 'última hora' y 'urgente'. Se ha especializado en temas relacionados con el desarrollo social de Bogotá, una ciudad que lo acogió con cariño. “La primera vez que vi el aviso de 'Al Aire' encendido me sudaban las manos y trastabillé, pero con el paso de las emisiones uno va cogiendo confianza y se suelta”, comenta este profesional ibaguereño quien asumió la labor de informar con responsabilidad mientras hace que sus clientes se sientan mejor.


Antonio Ibáñez

No le tiene miedo a la muerte y por eso ha pensado en su epitafio: “Aquí yace un simple estudiante de la vida que nunca se graduó”. Y, en verdad, no necesitó el cartón profesional para consolidar su nombre dentro de los oyentes noctámbulos. Hace pocos días cumplió 55 años de ejercicio y lleva más de dos décadas cautivando a los 'Habitantes de la Noche', que se emite en la Cadena Todelar.  “No tengo estilo, por eso sigo explorando y trato de renovarme cada día. No tengo certezas y mi alimento es la incertidumbre”, asegura este personaje que  ha hecho de la radio un órgano muscular manejado por varios aspectos culturales.

Julio Nieto Bernal

Sacó su licencia de locutor a los 15 años, y el encargado de firmarla como Ministro de Correos y Telégrafos fue el general Gustavo Rojas Pinilla. Comenzó en la radio en su natal Bucaramanga, porque desde pequeño tuvo el don de la comunicación. Pasó por 6am, Radio Sucesos y Melodía Estéreo, y siempre le apostó a la cultura y al entretenimiento como facetas importantes de la información. “La radio para mí ha sido un vehículo fundamental, porque en nuestro país es la que crea opinión. Durante la mañana los periodistas gobiernan el país  y gobernar es decirle a la gente lo que está pasando”.

Bernardo Hoyos Pérez

Tiene total conocimiento de causa. Por eso no lee libretos, sólo improvisa. En temas culturales es una voz reconocida gracias a su constancia y dedicación. La Radio Bolivariana de Medellín marcó su inicio en la actividad de los medios, luego pasó por los Servicios Latinoamericanos para la BBC de Londres, fue asesor de Caracol Radio y ahora tiene a su cargo la dirección de la emisora de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. Su estilo pausado, sereno y muy cercano al público lo ha mantenido vigente a lo largo de varias décadas de trabajo detrás del micrófono. Ha hecho historia en la radiodifusión cultural y universitaria y, hoy por hoy, es una leyenda viva y una autoridad en materia radial.

Alberto Piedrahíta Pacheco

La radio es un integrante más de su familia. Su primer trabajo fue como cobrador de la emisora Panamericana. Él salía a cobrarles a los clientes y en un bolsillo del saco llevaba un limón y en el otro un pedazo de panela, porque siempre se creyó el cuento de que con eso se cambiaba la voz. Y así fue, testigo de ello son los 62 años que lleva en función del micrófono. Actualmente tiene su programa  La Barra de las 13 y realiza unas pildoritas para La Luciérnaga de Caracol. “Para tener credibilidad hay que tener firmeza. Hay que estar muy documentado porque el periodismo no se basa en el 'me contaron, me dijeron... '. Aquí se trata es de decir la verdad”, asegura el famoso Padrino.

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