Juguemos a aprender

En el nuevo centro de estimulación Gymboree sede Chicó, niños de cero a cinco años aprenden y se desarrollan jugando.

Un gran salón de colores rodeado de divertidos juegos deslumbra a los pequeños a su llegada. Aquí no se escuchan llantos ni alaridos. Por el contrario, se oyen solamente algunos griticos de emoción, una que otra carcajada, una guitarra de fondo y una cálida voz, entonada por una profesora experta, que les da la bienvenida tanto a los alumnos como a los expectantes papás. Durante los primeros minutos no importa la edad del bebé. En Gymboree todos, sin excepción, son recibidos con canciones y burbujas de jabón que les indican que ha comenzado una clase de esparcimiento y alegría.

Gymboree es un centro de estimulación para niños, desde recién nacidos hasta los cinco años, fundado en California en 1978, que se encuentra en la actualidad en 26 países del mundo. Los programas, guiados por expertos en desarrollo infantil y en los que padres o niñeras deben ser partícipes, fueron diseñados para que los pequeños logren alcanzar sus metas y resolver problemas, con el fin de fortalecer su autoestima, fomentar el pensamiento creativo y aumentar sus vínculos afectivos.

Recién nacidos, caminadores, preescolares y papás descubren rápidamente la importancia del vínculo entre el juego, la música y el aprendizaje, y de esta manera, mientras se divierten, sin zapatos, corriendo por todas partes y cogiendo lo que se les antoje, los niños desarrollan sus habilidades físicas, sociales e intelectuales.

"Aquí lo más importante es que sentimos una gran pasión y muchísimo respeto por los niños", dice Johanna Guzmán, directora comercial de Gymboree, sede El Chicó en Bogotá. En este centro nada es improvisado, porque cuentan con el respaldo de la casa matriz en San Francisco y con el apoyo de experimentadas psicólogas y pedagogas. Los alumnos reciben sus clases de acuerdo con su desarrollo.

El observador-analítico o primer nivel está compuesto por los bebés de 0 a 6 meses y que están aprendiendo a sentirse cómodos en el mundo exterior, están trabajando en regular los ciclos de su alimentación y su sueño e inclusive en la temperatura de su cuerpo. Lo más importante para ellos es sentirse cómodos, a salvo y seguros, y cuando lo logran comienzan a aprender más rápido y a conectarse mejor con las personas que los aman.

En el segundo nivel está el emprendedor, es decir, bebés de 6 a 10 meses. Durante esta etapa aprenden la relación causa-efecto y cómo lograr que algunas cosas sucedan. Entienden que pueden mostrar lo que quieren haciendo sonidos especiales, utilizando gestos y expresiones faciales.

Los niños de 10 a 16 meses son los comunicadores y están en el tercer nivel. A esta edad ya logran mostrar lo que quieren o necesitan mediante acciones como señalar un juguete o llevando a un adulto de la mano hasta un lugar específico. Las habilidades para una efectiva comunicación son esenciales para que se sientan competentes y para relacionarse.

El cuarto nivel está compuesto por niños de 16 a 22 meses y son los solucionadores de problemas. Ellos ya utilizan todas sus habilidades para resolver problemas de manera efectiva. Mediante la imitación empiezan a entender la función de algunos objetos y aprenden que ciertos comportamientos conducen a determinadas reacciones. En el quinto nivel se encuentran los pensadores, niños de 22 a 28 meses que utilizan palabras y símbolos como dibujos para comunicar y desarrollar sus propias ideas. Pueden hacerse imágenes mentales de sus deseos y disfrutar del juego de hacer-creer, como el de alimentar con una cuchara a un osito con hambre.

Después están los pensadores lógicos, de 28 a 36 meses. Este es el sexto nivel. A esta edad ya son grandes pensadores abstractos. Expresan sus ideas y sentimientos de manera precisa y comienzan a crear historias que tienen sentido común. En el último y séptimo nivel se encuentran los niños de tres a cinco años o exploradores, quienes en Gymboree pueden hurgar en todas las actividades en grupo. En esta etapa perfeccionan sus habilidades motoras y también el lenguaje, las comunicaciones y las relaciones interpersonales.

Además de las clases especialmente diseñadas para cada nivel, en Gymboree sede Chicó tienen listo un cronograma de actividades para esta época de vacaciones de fin de año. Durante las tardes, los chiquitos tendrán la oportunidad de explorar arte, música, lectura y ejercicio físico. En las clases de arte los niños tendrán la posibilidad de crear su obra maestra y de ganar confianza en la autoexpresión. Con la música, a través de canciones grupales, instrumentos, juegos musicales, podrán desarrollar tanto las habilidades sociales como las cognitivas. En las sesiones de lectura fortalecerán su creatividad a través de juegos de rol y de la creación de historias imaginarias. Y en las clases de fitness obtendrán actitud positiva frente al ejercicio físico y explorarán una forma de gimnasia divertida.

A partir de la próxima semana, en alianza con Forum Discos y Libros, todos los jueves los niños podrán viajar por historias fascinantes en los talleres de lectura infantil acompañados de títeres, burbujas, música y canciones.

Mayores informes teléfono 482 4648. Calle 95 Nº 11A-68.

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