Los líos de Char en Barranquilla

Es investigado por su presunto favorecimiento al entonces candidato a la presidencia Germán Vargas Lleras.

Una investigación de la Procuraduría y una tutela fallada por la Corte Constitucional pusieron en aprietos al alcalde de Barranquilla, Alejandro Char. Por el presunto favorecimiento al entonces candidato a la presidencia Germán Vargas Lleras, a quien acompañó en una de sus correrías en Barranquilla, el Ministerio Público le abrió indagación preliminar por  su presunta participación en política y ordenó la práctica de distintas pruebas.

En otro frente, la Corte Constitucional, con ponencia del magistrado Mauricio González, protegió los derechos fundamentales a la vida y vivienda dignas de María Carolina Díaz, una mujer que reside en el conjunto Ciudad del Sol I del barrio Campo Alegre de Barranquilla, construcción que estuvo a cargo de la firma Alejandro Char y Cía. Ltda. Ingenieros Constructores. Según la accionante, el terreno ha presentado fisuras, agrietamientos, hundimientos y su estado pone en peligro su vida, la de su familia y la de los vecinos.

Como cosa curiosa, al responder la demanda, del despacho del alcalde Char, el que más aceptación tiene en todo el país, se señaló que aunque éste fue representante legal de la firma constructora, ya no lo es, al tiempo que se advirtió que el derecho a la vivienda digna no es un derecho fundamental. De todas maneras, informes de Ingeominas y otros contratados por el propio distrito de Barranquilla concluyeron que la zona en la que se construyó el conjunto no era estable.

La Procuraduría también hizo sus reparos, aunque se reconocen avances del Distrito para prevenir cualquier catástrofe. La Corte le ordenó a la sociedad de Alejandro Char y Cía. elaborar un peritaje para establecer el estado de las condiciones de uso de las viviendas y garantizarles a los residentes, en caso de encontrar fallas estructurales, reubicación  inmediata. Por último remitió el expediente a la Procuraduría para que se investigue si han ocurrido “actitudes obstruccionistas con relevancia disciplinaria” por parte de funcionarios de la Alcaldía en relación con otra tutela, ya fallada por la Corte, sobre el barrio Campo Alegre, construido por la firma de Char.