Las dos caras del dólar

La constante revaluación del peso ha causado serios estragos entre los exportadores, que sufren la eliminación de empleos. Por su parte, los importadores siguen contando las ganancias.

El sube y baja de la tasa de cambio en Colombia (ver infografía) vuelve a causar estragos en ciertos sectores de la economía, mientras que otros, mucho más afortunados, trazan estrategias a largo plazo para disfrutar de las ganancias que les deja un dólar a la baja.

Entre los más afectados, como viene siendo costumbre, se encuentran los floricultores del país. Según Augusto Solano, presidente de Asocolflores, el dólar ha cobrado 4.000 puestos de trabajo en el sector en lo corrido del año y ha hecho que 20 empresas se acogieran a la ley de insolvencia para evitar su quiebra.

“En el primer semestre hemos recibido $400 por dólar menos que en 2009”, asegura, y agrega que medidas como un impuesto a los capitales extranjeros o una divisa preferencial para los exportadores serían recomendables, pero no suficientes: “El próximo gobierno también debe procurar mantener el empleo formal existente”.

Una situación similar a la que se vive con el cultivo del café. “Los exportadores ya no sufren tanto porque saben manejar la diferencia de la tasa de cambio con instrumentos financieros, como asegurar el cambio que recibirán por ventas futuras”, comenta Jorge Lozano, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Exportadores de Café de Colombia (Asoexport), pero aclara: “Los caficultores son los verdaderos afectados, pues sus ingresos dependen del comportamiento del dólar frente al precio internacional del café”.

Y el futuro será aún más crítico en los próximos meses, pues el peso colombiano, con el 11,5%, es la moneda que más se ha valorizado durante 2010 en la región respecto al dólar, seguido del peso mexicano (4,03%) y el sol peruano (2,45%).

El primer lugar se debe a los importantes flujos netos de capital que entran al país, los cuales, a 16 de julio pasado, sumaban US$7.046 millones; los rubros que recibieron las inversiones más altas son minería, con US$4.390 millones, e inversión extranjera directa (US$490 millones).

“Experimentamos un incremento en mayo debido a las dudas sobre la estabilidad del euro, pero fue un cambio leve si se compara con el alza de 2009 cuando, tras el estallido de la crisis financiera, el dólar subió $1.000”, explica Julián Cárdenas, gerente de investigaciones económicas de la firma Corredores Asociados y quien cree que la divisa estadounidense aún puede caer por debajo de los $1.800 en lo que resta del año.

 Quienes estarían de plácemes con el cumplimiento de este vaticinio son los importadores, más exactamente los de vehículos, quienes han visto cómo julio pasado, con 20.382 unidades, se convirtió en el mes récord de ventas desde julio de 2008; en lo corrido del año, los importados comprenden el 44,1% de las ventas totales, un crecimiento del 41,4% frente al mismo período de 2009.

 Asimismo, y gracias al Mundial de Fútbol de Sudáfrica, los almacenes mostraron todo tipo de televisores y equipos de sonido en sus anaqueles, pues, como lo registra el DANE, las importaciones de electrodomésticos en mayo pasado ascendieron a US$453,6 millones, un crecimiento del 36,9% frente a las cifras de 2009.

“Debido a la demanda y la tasa de cambio, se incrementaron las importaciones de audio y video”, señala Florencia Leal, directora de la Cámara de Electrodomésticos de la ANDI.