Fiscal ecuatoriano pide en extradición a Juan M. Santos

El funcionario judicial acusa al mandatario electo del delito de asesinato por el ataque al campamento de las Farc.

A cuatro días de posesionarse, la situación jurídica en Ecuador del electo Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, se complicó, pues Carlos Jiménez, fiscal de la provincia de Sucumbíos, confirmó anoche al Canal Ecuavisa que pidió en extradición al nuevo Jefe de Estado.

En la instrucción fiscal “consta (...) el acto administrativo en el cual se le solicita al señor juez que sugiera al señor presidente de la Corte Nacional de Justicia (CNJ), José Troya, inicie el proceso de extradición”, explicó Jiménez, quien imputó a Santos por el delito de asesinato.

El fiscal Jiménez abrió el caso, tras la ‘Operación Fénix’, que las Fuerzas Armadas de Colombia llevaron a cabo el 1° de marzo de 2008 y que dejó como resultado la muerte del jefe de las Farc, Raúl Reyes, y de otras 24 personas, que se habían establecido en un campamento en territorio ecuatoriano.

A pesar de las declaraciones del fiscal, el juez del caso, Daniel Méndez, dijo anoche que hasta ahora “no ha solicitado, no ha insistido en la cuestión de la extradición, por lo cual no se ha dispuesto la misma”.

Voceros de la administración Santos le dijeron anoche a El Espectador que por ahora el mandatario electo no se iba a pronunciar sobre el tema.

Por su parte, el jurista y representante a la Cámara Germán Navas Talero sostuvo que de oficializarse el pedido de extradición, éste no se podrá hacer efectivo después del 7 de agosto: “Por ser Presidente de la República, Juan Manuel Santos tiene inmunidad y no podrá ser capturado, así se desplace a territorio ecuatoriano. Para hacer efectiva la captura tendrán que esperar que culmine su mandato”.

Además de Santos, quien se desempeñaba como Ministro de Defensa cuando se efectuó la operación, el fiscal Jiménez imputó del delito de asesinato a Freddy Padilla de León, como de las Fuerzas Militares de Colombia.

En abril pasado, cuando se conoció de las acusaciones, el entonces candidato presidencial manifestó: “Esto no es contra Juan Manuel Santos, sino un problema de Estado. El accionar contra Raúl Reyes fue producto de una decisión de Estado y no fue una acción personal. Este fiscal y la justicia ecuatoriana dictaron una orden de captura contra mí y dicen que después pedirá mi extradición. Luego seguirá el general Freddy Padilla, después el general Óscar Naranjo y acabarán con el presidente Uribe. No quepa la menor duda de que van detrás de eso”, concluyó.