Las postales de Fidel

El 13 de agosto Fidel Castro cumple 84 años. Esta semana lanzó un  libro sobre su juventud y  la Sierra Maestra.

Tendría ocho años cuando realizó su primera rebelión, su primera “revancha”, diría. La maestra con la que vivían él y sus hermanos, en Santiago, engañaba a sus padres que en su natal Birán vivían convencidos de que la mujer les daba clases y los alimentaba, de acuerdo con el trato por el que pagaban US$120.

Pero la descarada mujer no les enseñaba nada ni les daba comida. Y un día, harto del abuso, Fidel Castro organizó a dos de sus hermanos y atacó con tirapiedras el techo de cinc de la casa de la maestra.

“El bombardeo duró media hora”, le dijo el líder cubano al periodista Ignacio Ramonet, en una de las muchas entrevistas que le concedió en La Habana. Charlas en las que también reconocería “que desde los tiempos de Alejandro y de Aníbal, las victorias siempre estuvieron al alcance de los que mejor usaron los ardides del secreto y de la sorpresa en la gestión de los hombres y de las armas, y del terreno y de la táctica”.

Con esa convicción, el joven abogado y ex presidiario, líder de los barbudos y convencido del comunismo como vía para acabar con la desigualdad en Cuba, se fue en 1956 para la Sierra Maestra, para planear desde allí la insurrección cubana, desencadenada exitosamente en enero de 1959.

Poco más de medio siglo después, y en momentos cuando reaparece recurrentemente en público, Fidel publicó esta semana Por todos los caminos de la Sierra: la victoria estratégica, un recorrido por su niñez y juventud, así como una reflexión sobre las circunstancias que permitieron a su grupo triunfar en la Sierra Maestra y provocar la caída del dictador Fulgencio Batista.

La obra de 896 páginas, en donde aparecen  las fotografías que hoy publicamos, aún no ha sido puesta a la venta y fue presentada el pasado lunes a través de la televisión estatal. En la ceremonia de lanzamiento se hicieron presentes algunos de los miembros de ese ejército de 300 guerrilleros.

Las reapariciones de Castro

Cuando el tema sobre la democracia y los derechos políticos en Cuba ocupaban los titulares de todo el mundo, por cuenta de la liberación de un grupo de presos políticos cubanos a instancias del gobierno español, Fidel Castro —ausente de la vida pública desde 2006— decidió volver a dar la cara. Y no una, sino varias veces. Primero apareció en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas, días después de la liberación de los presos. Luego lo hizo en el Centro de Investigaciones de la Economía Mundial.

Y así ha seguido. El sábado, el pleno de la Asamblea Nacional de Cuba lo esperaba para que Fidel se pronunciara sobre la coyuntura internacional. Especialmente, en lo que respecta a la crisis entre Estados Unidos e Irán, y lo que él considera un posible riesgo de guerra nuclear con Corea del Norte.

No es la primera vez que menciona estos temas. El papel de Estados Unidos en los conflictos del mundo ha sido siempre una de sus obsesiones.