“Allá hay más planificación”: Wílmer Cabrera

El ex lateral y volante dirige la sub 17 de Estados Unidos.

Wílmer Cabrera no fue un futbolista cualquiera. Siempre se caracterizó por su liderazgo y versatilidad dentro de las canchas. También por ser un jugador serio, disciplinado y muy profesional. Por eso, aunque se graduó como comunicador social y aviador, nadie lo imaginaba lejos del fútbol cuando decidiera colgar los guayos. Él tampoco quería dejar el deporte que fue su vida desde chico, por lo que comenzó a prepararse como entrenador, al tiempo que jugaba sus últimos partidos con el Long Island Rough Riders, un club de la división de ascenso de los Estados Unidos.

Luego de una exitosa carrera de 18 años, en 2005 Cabrera se retiró oficialmente, justo cuando recibió el certificado de entrenador de primera categoría de la Federación de Fútbol de los Estados Unidos.

Además de su experiencia en siete clubes, el cartagenero de nacimiento, pero bogotano de corazón, se dio el lujo de pertenecer a las selecciones de Colombia entre 1985 y 1998. Jugó cuatro mundiales, dos juveniles (1985 y 1987) y dos de mayores (1990 y 1998), además de cuatro Copas América (1989, 1991, 1995 y 1997).

Esa hoja de vida les llamó la atención a los dirigentes estadounidenses, quienes le ofrecieron un cargo como asistente técnico de la selección sub 17 de ese país. Y en octubre de 2007 fue contratado como entrenador principal de esa categoría, a la que dirigió en el Mundial de Nigeria de 2009, cuando llegó a segunda ronda.

Cabrera está con sus muchachos en Bogotá para jugar dos partidos amistosos ante Colombia. El primero fue el martes y los locales se impusieron 3-2, el segundo será mañana. Ambos encuentros son parte de la preparación de su equipo para el torneo de la Concacaf, que entregará cupos al Mundial de la categoría en México 2011.

¿Qué busca con estos partidos en Bogotá?

Que estos jugadores muestren personalidad, carácter y técnica. Que adquieran experiencia y roce internacional.

¿Cómo le pareció el equipo colombiano?

Es bueno y aguerrido. Lucha, mete y corre, pero como siempre ha sido, también trata bien la pelota, toca y propone.

¿Qué diferencias hay en el trabajo en estas categorías allá y acá?

Son culturas diferentes. Allá hay más organización y planificación, pero los muchachos son más inocentes, no están acostumbrados a la gritería, a que sus rivales se tiren al piso, a las mañas. Son muy sanos y correctos en ese sentido, entonces esto les sirve para conocer la realidad del fútbol afuera.

¿Sí tienen la misma pasión que los jóvenes de acá?

A ellos les gusta, por eso lo practican desde hace años. Su pasión es por defender los colores de su país y por ser ganadores.

¿Qué significa dirigir en Colombia, encontrarse con Francisco Maturana, con los técnicos de las selecciones menores?

Es una sensación muy linda, porque es venir a casa a mostrar mi trabajo, lo que he crecido personal y profesionalmente. Que vean el proceso con estos chicos y el estilo de juego que estamos afianzando.

¿Existe la posibilidad en un futuro de dirigir en Colombia?

En estos momentos lo único que hay es mi trabajo en los Estados Unidos. Alguna vez hubo una llamada para preguntarme si me gustaría dirigir acá, pero no fue un ofrecimiento oficial. Igual, dirigir en Colombia sería maravilloso.

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