Trece días bajo tierra en Chile

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, se prepara para tomar la que quizá sea la decisión más compleja de sus primeros seis meses de gobierno:

Ordenar el rescate de los 33 mineros que desde el pasado 5 de agosto quedaron sepultados por un derrumbe en una mina en San José, una operación que pondría en alto riesgo la vida de los rescatistas, o declarar la zona como “santuario” y suspender todas las operaciones de búsqueda.

La presión a la que está sometido el mandatario es cada vez mayor. Sobre todo desde que las máquinas de sondaje mostraron que al menos dos de los mineros permanecen con vida, trece días después del derrumbe. Los rescatistas dicen que el número puede ser mayor, pero hasta que se conozca el informe del comité de expertos no se podrá tomar la decisión final.

Según reveló el periódico chileno La Tercera, el presidente Piñera vive un trance por estos días ya que sólo piensa en los mineros. Relatan asesores, que el jefe de Estado se ha imaginado, de una y mil formas, la escena del rescate final y el abrazo con los familiares. Dicen que constantemente revisa sus dos BlackBerry en busca de los informes de avance en los sondeos que le envían los encargados de coordinar las operaciones de búsqueda en la mina. Incluso, el mandatario ha hecho gestiones personales con la Casa Blanca para buscar perforadoras de precisión.

“Quiero asegurar que tenemos a los mejores equipos trabajando en el rescate de los 33 mineros atrapados en las profundidades de la mina San José, pero quiero ser muy realista y reconocer que la situación es muy compleja”, ha dicho Piñera. “Se está trabajando en un rescate a 700 metros de profundidad, en una mina que ha demostrado mucha inestabilidad, muchas grietas y muchas fallas geológicas”, añadió.

El presidente se reunió este miércoles con la prensa extranjera para analizar su gestión, que comenzó con la reconstrucción de una gran parte del país por el terremoto de hace seis meses y ahora en medio de la tragedia por el derrumbe de una mina de cobre. “No puede haber un solo accidente más en esta mina, en eso estamos trabajando”, enfatizó Piñera.