Inundaciones en Pakistán, ¿culpa del cambio climático?

El agua en el país asiático tapa un territorio tan grande como Gran Bretaña. Van 15 millones de damnificados.

Hasta ahora los meteorólogos habían sido cautos a la hora de culpar al cambio climático de eventos naturales específicos como sequías, huracanes, ciclones o tsunamis. Pero las descomunales inundaciones que se han registrado en Pakistán en el último mes los han llevado a dejar a un lado la prudencia.

Este viernes, expertos de la Organización Meteorológica Mundial se atrevieron a apuntar el dedo hacia el fenómeno climático, pues consideran que las lluvias son resultado del exceso de vapor de agua acumulado en la atmósfera, que a su vez proviene de las mayores temperaturas oceánicas.

Desde que comenzaron las lluvias, propias de la temporada de monzones, una quinta parte de Pakistán ha quedado bajo el agua. Esto es un territorio del tamaño de Gran Bretaña. En regiones como Khyber Pakhtunkhwa las precipitaciones sobrepasaron en 180% los cálculos previstos. Por si fuera poco, el río Indo alcanzó los niveles más altos registrados en 110 años.

La estela de daños provocados por el desbordamiento de ríos y derrumbes ha afectado a entre 15 y 20 millones de pakistaníes. La población total del país supera los 160 millones. La Organización de Naciones Unidas estima que son necesarios cerca de US$450 millones para atender a las víctimas.

“Si los pronósticos que ha realizado el Panel Intergubernamental de Cambio Climático son correctos, la miseria que estamos viendo en Pakistán es apenas una señal de lo que está por venir”, dijo Ghassem Asrar, director del Programa de Investigación del Clima Mundial, organismo adscrito a la ONU. Las inundaciones de Pakistán ya entraron en la lista de los peores desastres naturales de la historia.

Para los expertos, los cambios en los patrones de vientos, que generalmente dispersan la nubes cargadas, esta vez han provocado una concentración de precipitaciones sobre el área de Pakistán.

Este fenómeno explicaría a su vez el otro desastre climático de la temporada: las altas temperaturas que se registraron en Rusia. Al interrumpirse las corrientes de aire, las lluvias no alcanzaron a llegar al territorio ruso, lo cual desencadenó el verano más intenso de los últimos 130 años. Villas enteras sucumbieron bajo las llamas, 53 personas fallecieron y 3.500 perdieron su hogar.

Como lo insinuó Asrar, lo de Rusia y Pakistán es apena el comienzo. Durante el siglo XX la temperatura del planeta se incrementó en 0,6ºC, suficiente para desatar estos desastres. Los pronósticos apuntan a que en el siglo XXI la temperatura se podría elevar hasta 2ºC, en el mejor de los casos, potenciando más y mayores desastres.

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