Desmonte del 4 x mil: ¿gradual o de un tajo?

Ministerio de Hacienda dice que lo eliminará por fases.

Gracias a impuestos como el 4 x mil, en Colombia ha hecho carrera la idea de que no existe nada tan permanente como una medida temporal. Once años después de que surgió de manera provisional, este gravamen no sólo se ha mantenido, sino que ha aumentado en dos ocasiones, pasando del 2 x mil al 4 x mil que hoy se cobra.

Aunque durante todos estos años su recaudo ha generado críticas de prácticamente todos los sectores, el actual parece ser el momento definitivo para eliminar el denominado Gravamen a los Movimientos Financieros (GMF). Esta es precisamente una de las solicitudes formales que le harán los banqueros del país al Gobierno, en la convención anual del gremio, que se desarrollará a partir de este jueves.

El Gobierno Nacional ha salido al paso de la petición y públicamente el propio ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, sostuvo este martes que la administración Santos cumplirá con su promesa de campaña en este sentido, pero que la eliminación será de manera gradual en los próximos ocho años. “Prometimos quitarlo gradualmente, pero en la medida que tengamos más recursos trataremos de hacerlo más rápido”, afirma el titular de la cartera.

Las declaraciones fueron tomadas con reservas por el sector financiero, que en cabeza de María Mercedes Cuéllar, presidenta de la Asociación Bancaria, ha insistido en que la medida de desmonte no puede ser por etapas. “Tocaría esperar ocho años para que se vean los beneficios, porque este impuesto no creo que se pueda desmontar gradualmente, lo que es igual a no desmontarlo. Mientras no se elimine completamente, no se producirán los cambios que se están buscando”, señala Cuéllar.

Al hablar sobre los cambios que se están buscando, la presidenta de Asobancaria se refiere a la bancarización del 42% de la población colombiana que hoy no cuenta con ningún servicio financiero.

En el punto del desmonte coinciden no sólo la banca, sino empresarios y otros analistas (ver reacciones), pero surge la duda de cómo supliría el Gobierno Nacional este recaudo, que en 2009 ascendió a los $3,12 billones. Es el caso de Camilo Pérez, jefe de investigaciones económicas del Banco de Bogotá, quien se cuestiona: “Si se va a recortar este impuesto, pero el Gobierno ha anunciado que no va a adelantar ninguna reforma tributaria, el gran interrogante es: ¿Cómo van a suplir ese faltante?”.

La propia María Mercedes Cuéllar tiene una respuesta, y ésta se basa en las posibilidades que brindaría la bancarización de más personas y empresas. “Creo que uno podría eliminar este impuesto y que la misma dinámica que le imprimiría a la economía una mayor formalización sustituiría los ingresos que se podrían dejar de ganar con el recaudo”.

El Ministro de Hacienda ha dicho que la iniciativa de desmonte gradual se presentará ante el Legislativo el próximo año. También sostuvo que estudiarán medidas para ahorrar en algunos gastos oficiales y en obtener nuevos ingresos por otras vías.

Los primeros sondeos entre los miembros de las comisiones económicas de Senado y Cámara dan cuenta de que el proyecto de desmonte tiene favorabilidad. Tal es el caso del representante por Bogotá Simón Gaviria, quien afirma que el 4 x mil “es de los impuestos más dañinos, porque obliga a los pobres a quedarse en la pobreza, pues no permite que se puedan bancarizar”.

A esto se suma que las cifras de la DIAN indican que con el paso de los años, el 4 x mil pesa cada vez menos dentro del recaudo nacional. Mientras en 2008 este gravamen correspondió al 4,7% de los impuestos, en 2009 pasó a ser el 4,5%, y durante el primer semestre de este año la proporción se redujo al 4,3%.

Analistas como Mauricio Cabrera presentan otras opciones frente al desmonte gradual en ocho años o la supresión de un tajo. “Tengo una propuesta distinta y es que se reduzca el 4 x mil al 1 x mil inmediatamente y que al mismo tiempo se eliminen todas las exenciones que existen para el 4 x mil”, explica Cabrera.

En la actualidad, está exento de pagar 4 x mil el titular de una cuenta de ahorro o corriente que no supere movimientos mensuales por $8’594.000. Así como los pensionados que abran una cuenta para recibir sus mesadas cada mes.

A la petición de eliminar definitivamente el 4 x mil, los banqueros le han sumado otras solicitudes al Gobierno Nacional. Éstas consisten en suprimir los topes a las tasas de interés (tasa de usura) y generar mecanismos para facilitar la recuperación de la cartera.

Esta lista de encargos se dará a conocer en el marco de la XLV Convención Bancaria, que se realizará en Cartagena y en la que participarán, entre otros, los ministros de Hacienda, Juan Carlos Echeverry; Agricultura, Juan Camilo Restrepo, y Protección Social, Mauricio Santamaría. El presidente de la República, Juan Manuel Santos, clausurará el encuentro el próximo viernes. Ahora el balón queda en el terreno del Ejecutivo.

La historia del gravamen

2 x mil: nació durante la administración de Andrés Pastrana (1999), en una profunda crisis financiera, con el fin de lanzarle un salvavidas a la banca oficial.

3 x mil: mediante una reforma tributaria del año 2000 (la Ley 633), el impuesto subió un punto. El objetivo era destinar esos recursos extra para la reconstrucción del Eje Cafetero, afectado por un terremoto el 25 de enero de 1999.

4 x mil: en 2003, el gobierno del presidente Álvaro Uribe decidió aumentar otro punto. La idea era eliminar el 4 por mil en 2007, pero mediante la Ley 1111 del 2006 lo convirtieron en un gravamen permanente.

Reacciones

Mauricio Cabrera

Analista económico

El sector financiero no debería quejarse tanto del 4 por mil, primero porque tienen muchas exenciones y segundo porque ellos mismos se han inventado muchas fórmulas para eludirlo.

Francisco Méndez

Presidente de Aires

Me gusta la propuesta, porque mejora la competitividad del país. Se disminuyen los valores de los tiquetes y de las transacciones que se habían convertido en un impuesto anticipado para todo el mundo.

Jairo Arboleda

Presidente de Café Salud MP

El 4 por mil ha desmotivado al sector financiero, que es el motor de la economía, y por ello sería bueno su desmonte, pero debe estar acompañado de bajas en el margen de intermediación.

Camilo Pérez

Investigaciones económicas del Banco de Bogotá

En los últimos años le han puesto muchas trabas al sistema financiero. Por ejemplo, la gente prefiere tener su dinero en efectivo que guardarlo en un banco, por el costo de la transacción.

 

 

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