El doble romance de un sacerdote

La historia del cura que tenía esposa y amante causó revuelo en la Iglesia Católica, a la que renunció el miércoles.

El triangulo amoroso del padre Rodrigo Carvajal Vargas tuvo un desenlace anunciado esta semana. El párroco de la iglesia La Merced, ubicada en un exclusivo sector de Cali, presentó su dimisión el pasado miércoles en la mañana, luego del escándalo que se desató tras conocerse que por más de 20 años convivió en relación de pareja con una mujer separada y desde hacía tres años sostenía paralelamente otra relación con una mujer más.

La renuncia de Carvajal fue aceptada con la advertencia de que, de todas maneras,  el Tribunal Eclesiástico de Cali en los próximos días estará tomando una determinación acerca de la sanción que se le impondrá. Según el Canon 277 de la Iglesia Católica, todas las personas que escogen el camino sacerdotal deben sostener la castidad, el celibato y servirle a la comunidad.

El arzobispo coadjutor Darío de Jesús Monsalve dijo que esta no es una falta gravísima, sino triste y vergonzosa. “A Rodrigo Carvajal le abrimos un expediente canónico para establecer qué tipo de error cometió e incluso para verificar un posible concubinato”, agregó el superior. La Iglesia Católica no sale de su asombro. El padre José González, vocero arquidiócesis de Cali dijo a El Espectador que conoció de cerca al padre  Carvajal y que se le hace raro lo que ocurrió porque él es muy serio en su labor.

La historia de Carvajal Vargas fue denunciada públicamente por Noelia Quintero, una docente caleña de 45 años de edad, que en medio del despecho y la decepción decidió terminar la relación sentimental de amante que sostenía  con el sacerdote.

Quintero asegura que durante tres años Rodrigo Carvajal la acompañó en sus penas y glorias, pues en ese momento ella atravesaba una difícil situación. “Nos conocimos después de una misa que ofició él, entablamos una relación con algunas limitaciones pero sólida y por eso nunca pensé en decir algo sobre su actividad sacerdotal”, precisó la mujer.

Hace aproximadamente un año esta pareja caminaba por la Avenida Colombia de la capital del Valle, luego de la misa de 6 a 7 de la noche en La Merced, cuando se tropezaron con una mujer de tez blanca y de corta estatura, quien aseguraba con fuertes gritos que era ella la esposa del cura. “Le halaba fuerte la camisa, los reclamos fueron groseros y cuando quise irme por otro camino, ella me llamó por mi nombre, se me vino encima y me golpeó”, indicó Noelia Quintero.

Sobre ese triángulo de amor sólo se tuvo conocimiento esta semana, según Quintero, porque hasta ahora ella dilucidó la verdad del asunto.

De la esposa de Carvajal poco se conoce, nadie sabe su nombre pero, según Noelia, tiene una hija de una relación anterior. A la amante, por su parte, no le quedó otra alternativa que irse de su casa en el barrio San Cayetano. Asegura que se siente engañada. Paradójicamente, se enamoró de él porque la ayudó a salir de un momento triste y se metió en la relación sin pensarlo dos veces, porque “él hablaba muy bonito del matrimonio”.

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