Se abre la polémica por reelección de alcaldes y gobernadores

Unos creen que se trata de la posibilidad de premiar buenas gestiones. Otros ven riesgos de politiquería.

Vuelve y juega, por décimo octava vez desde que se instauró en Colombia la elección popular de alcaldes y gobernadores, la propuesta de su reelección inmediata. El gobierno del presidente Juan Manuel Santos, a través del ministro del Interior y de Justicia Germán Vargas Lleras, puso este viernes a consideración del Congreso una iniciativa en ese sentido, con el argumento de entregarle al pueblo el poder de premiar o castigar electoralmente a sus gobernantes, lo cual “es saludable para la dinamización de la descentralización territorial y el fortalecimiento de las instituciones”.

Pero más allá del “enriquecimiento de la democracia”, como argumenta el Ejecutivo, la polémica no se ha hecho esperar y aunque Vargas Lleras ha dicho que será el Legislativo el que defina si dicha reelección aplicará o no para los comicios de octubre de 2001, hay quienes ven peligrosos riesgos en el proyecto e incluso piensan que se trata de un “caramelo” que se está tirando para lograr respaldo en otras leyes de fondo: las de Ordenamiento Territorial y Regalías.

Gilberto Toro, director ejecutivo de la Federación Nacional de Municipios, cree sin embargo que Colombia necesita la reelección de alcaldes y gobernadores, “cuando lo están haciendo bien”, lo cual brinda la oportunidad de darles continuidad en el mediano y largo plazo a los planes de desarrollo. “Eso de reinvertar los municipios cada cuatro años es muy costoso para el desarrollo”, señaló.

Para Luis Jorge Sánchez, gobernador del Huila y presidente de la Federación de Gobernadores, se trata de un debate sano y no se puede privar a alguien que ha hecho una buena labor de continuar trabajando por el bien de su ciudad o su departamento.

En la otra orilla están quienes consideran la propuesta como “politiquera”, caso del senador del Polo Democrático Jorge Robledo, quien expresó que lo que se busca es “apuntalar” en las regiones la “manguala” a la que se “disfraza” con el rótulo de unidad nacional: “Como quedó al desnudo con la reelección de Álvaro Uribe, el poder burocrático y de contratación les serviría de instrumento a los alcaldes y gobernadores para ganar las elecciones”, advirtió.

El gobernador de Santander, Horacio Serpa, es de los que piensa que las segundas partes nunca han sido buenas y que se trata de una propuesta que en estos momentos no necesita el país, mientras que el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, considera que es un derecho de todos los alcaldes y gobernadores del país –”los únicos elegidos popularmente que no tienen reelección”–, aunque no ve un buen clima para que el proyecto progrese en el Congreso.

Sergio Fajardo, ex alcalde de Medellín, se mostró también de acuerdo pero que la norma comience a aplicar a partir de 2015, ya que hacerlo en el próximo año significa un cambio en las actuales reglas de juego.

El debate apenas comienza. ¿Está el país suficientemente maduro para darle este giro a su democracia? Esa es la pregunta, mientras en el horizonte se dan señales de alerta, como las del auditor general, Iván Darío Gómez, quien reveló este viernes que en 2009 cerca de $28 billones dejaron de ser fiscalizados por las contralorías territoriales y la General. Sin duda, recursos poderosos a la hora de pensar en reelecciones.