Los hombres de 'La Barbie'

Tras la captura de 'La Barbie', importante capo mexicano, Colombia detuvo a once miembros de su red de apoyo. En Cancún, atentado sería presunta retaliación.

Un duro golpe sufrieron los narcotraficantes que operan en el centro y nororiente de México en las últimas 48 horas. Un día después de que las autoridades mexicanas anunciaran la captura del capo Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, la Policía colombiana anunció la caída de once miembros de su red de apoyo en Colombia. Las capturas se llevaron a cabo en cinco ciudades colombianas luego de 18 meses de operación.

Durante los últimos seis meses —desde la muerte del “jefe de jefes”, Arturo Beltrán Leyva— La Barbie se había convertido en uno de los más importantes traficantes de cocaína del país, luchando a sangre y fuego por las plazas dejadas por el extinto líder del cartel de Los Beltrán. Según Ramón Pequeño, jefe de la División Antidrogas de la Policía Federal de México, La Barbie comercializaba una tonelada de cocaína en seis estados del país: México, Morelos, Nuevo León, Tamaulipas, Quintana Roo y el Distrito Federal, cubriendo rutas en el centro y nororiente del país, informó la edición digital de la revista mexicana Proceso.

En Colombia, las capturas se realizaron en Bogotá, Medellín, Cali, Buenaventura y Pereira. En esta última ciudad fue apresado el mexicano Julio César Piña Soberanís, alias Julio, quien sería el enlace de La Barbie en Colombia y había sido pedido en extradición. También fue capturado un presunto enlace entre el capo y las Farc. Se trata de Denis Alvarino Gómez, alias El Negrito, quien fue capturado en un apartamento en el norte de Bogotá y presuntamente es uno de los hombres de confianza de Luis Carlos Neiva, alias Pacheco, cabecilla del frente 30 de la guerrilla.

La Barbie había desatado una guerra sangrienta durante estos seis meses para quitarles el control de las rutas de tráfico a otros dos antiguos socios de Arturo Beltrán Leyva: su hermano, Héctor Beltrán Leyva, El H, y Sergio Villarreal Barragán, El Grande. La guerra se extendió por los estados de Guerrero y Morelos, y habría vinculado incluso a miembros de otros carteles, como el de Sinaloa y Los Zetas, que también se encuentran en guerra con facciones del antiguo clan de Los Beltrán.

La Barbie dedicó su vida entera al narcotráfico y el sicariato, y había hecho carrera operando para los principales carteles mexicanos. Nacido en Laredo, Texas, en 1973, nunca terminó el colegio y se convirtió en criminal distribuyendo droga en varias ciudades de Estados Unidos. Luego, según narra un perfil suyo hecho por el periodista judicial Ricardo Ravelo, comenzó a operar con el cartel de Sinaloa, en la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo. Luego pasó a trabajar para el cartel del Golfo, donde montó una sofisticada red de espías, a la cual le declararía después la guerra, reclutado por el cartel de Juárez.

Finalmente, con una experiencia sanguinaria, se asoció con Arturo Beltrán Leyva y se convirtió en su jefe de sicarios. Según fuentes de la Procuraduría mexicana, una traición de La Barbie facilitó darle de baja al “jefe de jefes”, el paso 16 de diciembre.

La Barbie es descrito en un diario del estado de Quintana Roo como “un hombre bilingüe, galante con las mujeres, con una especial predilección por prendas Versace, lujosos automóviles y cliente de clubes nocturnos”. Precisamente en la madrugada de este martes, dos bombas molotov fueron lanzadas contra el bar Castillo del Mar, en la capital del estado, Cancún. Ocho personas murieron. “Me parece una reacción a la detención de ese delincuente que le dicen La Barbie”, aseguró el procurador de Justicia de Quintana Roo, Francisco Alor.

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