Víctimas dela mala estética

Después de sufrir complicaciones intestinales por un producto para adelgazar, Cristian Gutiérrez creó una entidad para ayudar a quienes quedaron mal operados.

El drama de María comenzó cuando decidió gastar sus ahorros en una cirugía plástica. Soñaba con quitarse la piel que le quedó sobrando del abdomen después del embarazo, con levantarse los senos y lucir atractiva. Por eso no le importó tener que viajar de Bucaramanga a Bogotá para la intervención y consignar $700 mil de más,  aparte de los $12 millones que ya había abonado en la cuenta del médico, supuestamente para cubrir gastos adicionales.

Cuando salió de la sala de cirugía se sentía bien, pero a los pocos días su operación se convirtió en una pesadilla. “Quedé como un monstruo, llena de cicatrices, con un seno más grande que el otro. Mi esposo no aguantó verme así y me dejó”. Desesperada, María intentó reclamarle al cirujano, pero nunca contestó sus llamadas.

Al igual que María más de 30 pacientes de diferentes ciudades del país han podido compartir su drama, hacer una especie de catarsis y encontrar algo de ayuda en la Fundación Víctimas de la Mala Estética, una entidad creada a principios de este año por el abogado Cristian Gutiérrez, a través de la cual obtienen asesoría legal gratuita, acompañamiento psicológico y una consulta con un médico de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica.

Hasta ahora el 80% de las personas que han decidido demandar han obtenido un fallo favorable, sin embargo, muchas de ellas deben cargar con el dolor que les produce verse en un espejo, pues no tienen el dinero para volver a invertir en otra cirugía que arregle los estragos que dejó en su cuerpo la mala intervención del médico.

Aunque la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica no tiene estadísticas sobre la cantidad de pacientes que quedan mal operados, sí reconoce que se ha convertido en una problemática común. Fabián Cuevas, jefe del área de Cirugía Plástica de la Clínica de Marly en Bogotá, explica que esto se debe a varios factores: por un lado, los pacientes no eligen adecuadamente al cirujano y muchas veces éste no tiene la experiencia que se requiere; en segundo lugar, hay personas que tienen una mala cicatrización y, finalmente, se presentan inconvenientes por descuidos en el posoperatorio.

Las cirugías en las que se registran mayores inconvenientes son las de nariz,  párpados y liposucción. Para evitar que el anhelo de lucir más atractiva se convierta en una pesadilla, Cuevas recomienda ser cuidadosos con la elección del cirujano, no dejarse llevar por las opciones más económicas y no sobredimensionar los resultados de la intervención, ya que éstos dependen de factores como la contextura corporal.

 

 msuarez@elespectador.com

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