¿Solución o más caos?

Procuraduría y Sociedad de Ingenieros declararon "preocupación" con el proceso, que enfrenta una acción popular que ya fue fallada desfavorablemente en primera instancia. La administración insiste en que cumple con los requisitos.

Pese a que pocas horas antes la Procuraduría General de la Nación había reiterado su “preocupación” ante algunos aspectos del proceso, este jueves por la tarde se realizó la audiencia de adjudicación del contrato para construir el sistema Transmilenio por la carrera 7ª (de la calle 34 a la 72), un negocio de aproximadamente $85.000 millones que se encuentra demandado por una ciudadana y que ya fue objeto de un fallo desfavorable, en primera instancia, por parte de un juez. Llamó la atención que la sesión, que comenzó a las 2:33 p.m. y se extendió por más de seis horas, estuvo presidida por Wílmar Darío González, director técnico de procesos selectivos del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), y no por el director de esa entidad, Néstor Eugenio Ramírez.

Al cierre de esta edición, el IDU, encargado de la licitación, seguía sin anunciar la propuesta ganadora de los tres consorcios que el pasado 23 de julio presentaron sus ofertas: Promesa de Sociedad Futura Hepta S.A., la Unión Temporal Carrera Séptima y Promesa de Sociedad Futura Transmilenio Carrera Séptima SC S.A.S. Siete empresas integran a los tres oferentes y algunas de ellas son actuales contratistas del Estado.

El Comité Evaluador descalificó a dos de los consorcios por no cumplir con algunos de los requisitos contenidos en el pliego de condiciones (sólo quedó habilitado Hepta), pero éstos tenían derecho a defender su participación y, hacia las 10 p.m. de anoche, no estaba claro si permanecían o no dentro del concurso.

El proyecto de Transmilenio por la 7ª que propone la Alcaldía levantó polémica desde tempranas horas del día con el debate que la Comisión Primera de la Cámara de Representantes realizó para pedir la suspensión del trámite. Tal y como lo hizo hace menos de un mes en el mismo escenario, el congresista del Partido Verde Alfonso Prada rechazó que la administración no haya tenido en cuenta los estudios, por valor de $10.000 millones, que hizo el ex alcalde Luis Eduardo Garzón, los cuales conciben una troncal como las demás que hay en la ciudad. Por el contrario, la propuesta del mandatario Samuel Moreno consiste en un sistema “ligero” con alimentadores en algunos tramos, en vez de biarticulados.

Prada leyó en la Cámara la carta que la Procuraduría envió el pasado miércoles en la tarde al IDU con varias observaciones al proceso licitatorio. Entre otros puntos, el ente de control le pregunta al Instituto qué va a pasar con la licitación si la justicia ratifica en segunda instancia el fallo que ordena construir la troncal consignada en los estudios de la administración Garzón.

“Lo que está diciendo, en pocas palabras, la Procuraduría es que este es un proceso inconveniente y con vicios de procedimiento”, le dijo a este diario Prada. En igual sentido, el concejal Antonio Sanguino afirmó: “La decisión de entregar el negocio en estas circunstancias limita con la insensatez”.

De otro lado, la Sociedad Colombiana de Ingenieros emitió un comunicado declarando que, para ellos, “no hay claridad” en la construcción del Transmilenio por la 7ª.

Por su parte, durante la audiencia de adjudicación el IDU presentó un documento de 22 páginas con su respuesta a la Procuraduría. La entidad asegura que el trámite “se ha hecho observando todas las obligaciones de la función pública”. En cuanto a la posibilidad de que el fallo en segunda instancia a la acción popular interpuesta por una ciudadana eche abajo la licitación, el Instituto respondió que aún no hay una orden judicial en firme.

Este diario se comunicó con Mauricio Rico, director de Corposéptima (una asociación ciudadana de residentes en los alrededores de la 7ª), quien declaró que la solución para el tráfico en la importante avenida de la capital es “insuficiente”.

Todos los días, por la 7ª, se movilizan unas 350.000 personas en 500 buses. Según la Alcaldía, el nuevo sistema sólo necesitará 60 biarticulados que irán sin parar de la 72 a la 100. En ese tramo se usarán alimentadores que recogerán y dejarán pasajeros en los paraderos autorizados (ver infografía).