'El cine colombiano sí es taquillero'

El Fondo para el Desarrollo Cinematográfico, gracias a la Ley de Cine, apoya con estímulos económicos las producciones que se hacen en el país.

¿Cuál es el lastre del cine colombiano?

Los prejuicios de quienes no han visto el cine colombiano.

¿Cómo está el bolsillo del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico?

El presupuesto aprobado por el Consejo Nacional de Cine, para 2010, es de $11.638 millones. La principal fuente de ingresos proviene de los exhibidores, distribuidores y productores por la exhibición en salas de cine.

Una película que haya sido posible gracias al apoyo del FDC.

Me sentí muy orgullosa cuando vi Los viajes del viento con el público del Festival Internacional de Cine de Cannes 2009.

¿A qué velocidad se mueve la cultura del cine en el país?

Hay mucho que hacer, especialmente en las regiones. En el país, solamente 46 municipios tienen salas de cine (563 pantallas) y son más de 1.000.

¿Cómo percibe las producciones que se están haciendo?

Entre 2004 y 2008 el público colombiano se acercó a esta nueva generación del cine atraídos por la calidad y la novedad. Los dos últimos años se ha posicionado en los festivales de cine más importantes del mundo. Los productores están buscando un equilibrio.

¿Qué caracteriza al cine que se hace en Colombia?

Alguna vez dijo Luis Ospina que el cine colombiano no existe, sino que hay películas colombianas. Creo que tiene razón, cada película es un universo personal y no creo que se pueda generalizar.

¿Cuál es el mayor tesoro del archivo fílmico en Colombia?

Que se hayan guardado películas desde los años 20, lo que no hubiera sido posible sin la iniciativa de Hernando Salcedo Silva.

¿Cree que en algún momento se podrá hablar de industria cinematográfica en Colombia?

Ya nos mencionan como una industria cinematográfica emergente y podemos decir que somos la cuarta en la región, después de Argentina, Brasil y México.

¿Cuál es el mayor reto de los realizadores?

Empaquetar sus magníficas ideas y volverlas buenas películas.

El mayor logro de la Ley de Cine.

Haber creado herramientas para la financiación de los proyectos cinematográficos que no dependen del presupuesto nacional, que oscila todos los años dependiendo del déficit fiscal.

¿Por qué son tan poco taquilleras las producciones nacionales?

Eso no es cierto, hay de todo. Dago García lleva cerca de 10 años llevando sistemáticamente un público masivo a sus películas, y todos los años los exhibidores le guardan la preciada fecha del 25 de diciembre.

¿Es rentable hacer cine en Colombia?

La rentabilidad social y creativa es indudable. Como en cualquier industria hay películas que recuperan su inversión y otras no. Los productores están aprendiendo a ponderar el tamaño de sus películas y la manera de lanzarlas al mercado.

¿Se puede hablar de un ‘boom’ del cine colombiano?

Algunos lo llamaron bom bom bum. Hablando en serio, creo que hacer películas es el comienzo.

¿Cuál es la escena más memorable del cine nacional?

Hay varias, muchas. Ahora me viene a la cabeza la bella escena de El vuelco del cangrejo, en la que la niña protagonista corre por la playa.

En todo caso, ¿una imagen vale más que mil palabras?

Estoy convencida de que sí. Lo que describes en un párrafo puede resumirse en un gesto.

¿Qué película colombiana le gustaría ver en 3D?

Pequeñas voces, largometraje de animación de Jairo Carrillo y Óscar Andrade.

¿El cine nacional es un reflejo de nuestra sociedad?

Como el de todas. Sólo que un promedio de 10 a 12 películas anuales son muy pocas para abarcar todo. Por eso es tan importante apoyar documentales y cortos que son más y que retratan todos los rincones del país.

Una película que hubiera merecido mejor suerte.

Confesión a Laura, de Jaime Osorio.

La mejor película de todos los tiempos.

Por mencionar, una que me gusta mucho: The Kid, de Charles Chaplin.

¿Qué le falta al FDC?

Fortalecerse para poder ofrecer créditos a la industria a través de entidades de crédito, como lo prevé la ley.

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