Desafío entre poderes

La moción de observación  se canceló, pero hubo llamado de atención  a los ministros.

Las peleas entre el ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, y el presidente del Congreso, Armando Benedetti, no dan tregua. Desde hace días, Benedetti viene quejándose ante los medios de comunicación de que el Gobierno anunciaba más de lo que radicaba. El pasado martes, al presentar el estatuto anticorrupción, Vargas le dijo en voz baja al secretario del Senado, Emilio Otero: “Cuéntele a su jefe que aquí está lo que ha pedido”.

Los ánimos, lejos de calmarse, se tornaron más tensos. A la Plenaria de Senado que buscaba discutir la crisis humanitaria en los Llanos Orientales, Vargas Lleras llegó, pero tarde; el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, no asistió, como tampoco la canciller, María Ángela Holguín. Cuando los viceministros de dichas carteras intentaron entrar al Senado, les negaron el paso.

Al levantar la sesión, el presidente del Senado amenazó con quejarse directamente con el presidente Juan Manuel Santos por las ausencias de los ministros y hasta citó a una moción de observación por el que él llamó “incumplimiento del gabinete”.

Inmediatamente, desde el Senado, Vargas trató de defenderse y argumentó que estuvo todo el día en el Congreso. Explicó que simplemente fue a la Cámara de Representantes unos minutos antes de la Plenaria para radicar la ley de tierras y atender una inquietud que los congresistas tenían sobre su seguridad.

Este miércoles Benedettí aseguró que su actitud correspondía a su preocupación por darle garantías a la oposición, que era la que citaba al debate, y que por eso le parecía relevante que cumplieran la cita. “Psicológica y mentalmente los ministros deben saber que martes y miércoles deben trabajar en el Congreso”, dijo.

Cuando volvió este miércoles al Congreso a una invitación de la Comisión Primera de la Cámara, el Ministro del Interior reiteró que cada día tiene cuatro citaciones en el Legislativo, al que asiste no solo, sino en compañía de sus dos viceministros. “Si quieren censurarme, que me censuren. Como pueden ver, yo llego casi siempre de primero a las sesiones que me citan”, agregó.

 Al ser interrogado sobre la posibilidad de que sea un choque personal con el presidente del Congreso, Vargas respondió: “Pregúntenle también a la Canciller y al Ministro de Defensa. Mejor dicho, quieren ya algunas personas despachar medio gabinete, cuando la mayoría de nuestro tiempo atendemos debates”.

Ante esta situación, el senador liberal Juan Manuel Galán expresó que el presidente del Congreso siempre ha mostrado una inclinación por enfrentarse con los ministros, pues así lo ha hecho desde el período pasado, cuando arremetió contra el entonces canciller Jaime Bermúdez.

El represente a la Cámara Germán Navas Talero cree que el problema, más allá de los enfrentamientos entre Vargas y Benedetti, es que la Mesa de la Unidad Nacional no tendrá solidez. “En el fondo lo que están es peleando por cuotas”. El presidente de la Comisión Primera de la Cámara, Bérner Zambrano, contó que ellos no han tenido los problemas de los cuales se queja Benedetti. Al final bastó la intervención del presidente Santos para que Benedetti cancelara la citación a los ministros, con el compromiso de que las faltas no se repitan.