Conmoción en Chile

En la madrugada del pasado miércoles, Alonso Pinzón Zapata ingresó por las puertas de la Unidad de Emergencias del Hospital San Juan de Dios luego de que dos sicarios lo atacaran con arma blanca, en el sector de Quinta Normal, en Santiago de Chile.

El caso ha causado mucha conmoción en la sociedad chilena, que no entiende por qué a Pinzón Zapata los sicarios le amputaron la lengua. Según un comunicado del centro médico, además del corte traumático de la lengua, la víctima ingresó con una herida en la cara y dos cortopunzantes en el muslo derecho y el antebrazo izquierdo.

El colombiano permanece en el octavo piso del hospital bajo custodia de carabineros civiles. La Fiscalía Regional Metropolitana Occidente decidió remitir el caso a la Unidad Regional de Atención a Víctimas y Testigos. De igual manera, la entidad designó al fiscal, Emiliano Arias Madariaga, quien actualmente investiga los nexos entre grupos mapuches y las Farc, para que se encargue del caso.

A pesar del cuidado con el que se ha manejado la información del caso, trascendió que la víctima reveló por escrito a las autoridades locales que huyó de Colombia a Perú por amenazas de muerte. En ése país tampoco se sintió seguro por lo cual decidió pedir asilo en Chile, donde ingreso esta semana con un permiso especial. Según el diario El Mercurio de Chile, al parecer la represalia estaría asociada con el narcotráfico.

El Espectador se comunicó con Catalina Pinzón, hermana de la víctima, quien aseguró que Alonso decidió viajar hace cuatro meses a Ecuador con la intención de montar un puesto de avena. De igual manera indicó que la última vez que recibieron noticias de él fue el sábado pasado y que en ningún momento les manifestó problemas de seguridad.

Pinzón Zapata es un comerciante oriundo de Ibagué, Tolima, tiene dos hijos con Milena Polanco, quien está en contacto con las autoridades chilenas y solo espera instrucciones para viajar a Santiago de Chile.