El informe 'Parra'

El Espectador revela el reporte que fue la base para dictar orden de captura en contra del reconocido periodista William Parra.

Con la súbita salida de la unidad antiterrorismo del fiscal Ricardo Bejarano, terminó la semana para uno de los casos que mayor controversia ha generado en los medios de comunicación y en la opinión pública nacional: la orden de captura contra el periodista William Parra por sus supuestos vínculos con la guerrilla de las Farc. Bejarano (quien llevaba el proceso en contra del comunicador) tomó la decisión con base en un informe de la Dijín de la Policía que detalla por lo menos 20 correos electrónicos en los que se hace referencia a Parra o en los que el periodista habría tenido contacto con el desaparecido jefe guerrillero Raúl Reyes. Las comunicaciones fueron extraídas de los computadores incautados el 1° de marzo de 2008 cuando fue abatido el subversivo en Ecuador.

 Aunque en el reporte conocido por El Espectador queda en claro que algunas de las comunicaciones se habrían producido con el fin de concretar trabajos periodísticos, para las autoridades es probable que en algunos otros mensajes electrónicos quede en evidencia una estrecha colaboración que incluso buscaba conseguir armamento de largo alcance para la organización ilegal.

El reporte de la Dijín señala que la supuesta cercanía de Parra con las Farc se habría gestado a comienzos de 2001. La primera comunicación en la que se habla del periodista data del 7 de abril de ese año. La guerrillera Liliana López Palacios, alias Olga Marín, quien ha oficiado como vocera de las Farc en eventos internacionales, le dice a Reyes que Parra ahora es periodista independiente. Que teniendo en cuenta sus contactos en Europa y Latinoamérica, una entrevista suya con el entonces comandante de las Farc Manuel Marulanda Vélez, alias Tirofijo,  tendría gran repercusión “ahora que estamos de moda en España”.

“Además, nos decía William que hay un pacto de los medios de comunicación colombianos de no darle al establecimiento y al Estado, sino a la guerrilla, por eso le dan juego a los ‘paras’”. El 2 de mayo siguiente alias Olga Marín, les informa a  Reyes y al también jefe guerrillero Rodrigo Granda sobre la presencia como periodista de William Parra en la reunión de donantes europeos (efectuada en Bruselas, Bélgica, en abril de 2008) que buscaba aportes para el futuro y luego frustrado proceso de paz en Colombia entre las Farc y el Gobierno. “(Parra) Cuenta lo siguiente: muy prepotente la posición de los gringos, con su Plan Colombia y la nueva propuesta Andina que la van a sacar adelante, así a los europeos no les guste. España e Inglaterra apoyan el Plan Colombia y a los gringos. El resto de Europa se opone a la parte militar. Francia  dejó en claro su negativa, lo mismo Suiza...”, dice Marín.

Aunque en los años siguientes hay comunicaciones en las que existen supuestos contactos directos entre Parra y Reyes, para la coordinación de trabajos periodísticos o números telefónicos o direcciones de internet para poder ubicar al comunicador, los cuestionamientos más fuertes de las autoridades colombianas se concentran en varios correos electrónicos específicos. En ellos se haría referencia a la supuesta búsqueda de cohetes por parte de las Farc, de los que han sido utilizados por la resistencia libanesa para atacar Israel en Oriente Medio.

Según el reporte de la Dijín, en las comunicaciones Parra era identificado como Leonardo, mientras que Reyes se presentaba como Daniel. La investigación asegura que para esa época Parra fue enviado al Líbano por el canal Telesur a realizar un trabajo periodístico en el que obtuvo una entrevista con el presidente de ese país, Emil Lahud. En correo del 30 de agosto de 2006,  Leonardo indicó a  Daniel que no había podido responder a su último mensaje porque estaba en el Líbano. “Me gustaría mucho que me dijera qué le interesa a usted y a la empresa para hablar con la gente de allá, dígame a ver qué puedo cuadrar”. Y la respuesta de Daniel vino el 1° de septiembre siguiente:

“Estos amigos, según informaciones, lanzaron cerca de 3.500 cohetes al territorio de los sionistas. A nosotros nos faltan estos artefactos. Es una necesidad de primer orden”. El 6 de septiembre siguiente Leonardo contestó en relación con la solicitud del correo anterior: “Sobre lo que me pide, me parece lo más apropiado, haré la tarea con sumo cuidado y observando la prudencia necesaria, claro que ellos son muy prudentes y la cosa por ese lado se puede manejar bien”. Pese a la salida del fiscal Bejarano, de quien Parra dijo que no ofrecía garantías dada su condición de militar en retiro, la investigación continúa. Ahora la pelota está en el campo del periodista, quien debe decidir si regresa al país o si insiste en afirmar que el caso es una persecución en su contra.


El periodista William Parra sostiene que es inocente

Desde Venezuela, donde se encuentra en calidad de refugiado, el periodista William Parra calificó de “ilegal” el procedimiento en su contra y aseguró que no existen indicios que lo vinculen con las Farc. Dijo que se está violando su derecho al debido proceso y explicó que no ha tenido acceso al expediente y que por eso desconfía de la Fiscalía. Por esto, exigió al fiscal encargado, Guillermo Mendoza, que mostrara de forma pública las pruebas que lo vinculan a las Farc y expresó: “Durante dos años el Fiscal se negó a mostrar las pruebas, ahora acude a una trampa jurídica para no mostrarlas”. Añadió que lo retaba para que mostrara una sola evidencia en su contra y agregó que llevará su caso a instancias internacionales.

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