'Bello' plan de internacionalización

Seis países componen el plan de franquicias de la clínica Rada Cassab, que con el concepto de medicina estética certificada espera consolidar su liderazgo regional para el próximo lustro.

Hace 16 años, cuando el médico barranquillero Alejandro Rada Cassab se trasladó a Bogotá, los colombianos vivían y sufrían el “boom” de la silicona líquida.

“Eran tratamientos desastrosos, aplicados por médicos inescrupulosos sin ninguna formación académica, que deformaban a sus pacientes”, recuerda el galeno, que se precia de haber sido uno de los pioneros de la belleza segura, de contar con aprobación nacional e internacional en todos sus procesos estéticos.

 Fue así como Rada Cassab Medicina Estética pasó de una clínica en el norte de Bogotá que atendía, en promedio, a siete pacientes diarios, a una marca que hoy estudia expandirse local e internacionalmente  con el modelo de franquicias.

“Nosotros escogemos el sitio donde se construirá la sede, supervisamos sus instalaciones y, por supuesto, la reglamentación vigente en cada país. También hacemos las entrevistas para contratar a todas las personas que trabajarán con nosotros. El franquiciado sólo se va a encargar de la administración”, comenta Rada Cassab, su director general.

La expansión arranca en forma el próximo 14 de octubre con la apertura de su operación en Ciudad de Panamá, y se fortalecerá en noviembre al inaugurarse la clínica de San José, Costa Rica. El modelo incluye tres tipos de franquicia según el mercado de la ciudad, que requieren inversiones desde US$150.000 hasta US$1 millón.

“La primera fase de nuestra expansión se enfoca en las capitales. Ya tenemos negociadas franquicias para Perú, Ecuador, Chile y Venezuela”, comenta el empresario, quien también anuncia una nueva clínica en su ciudad natal y la posibilidad de expandir su operación a Cartagena.

Las propuestas abundan: lo han llamado desde Miami hasta San Petersburgo preguntando por la franquicia adecuada. Rada Cassab espera consolidarlas en un plazo de cinco años y es México el país en el que confía en consolidar su protagonismo: “Es un mercado en expansión que no tiene un nivel tan alto de medicina estética, lo que nos permitiría entrar con mucha seguridad”.