Parroquia en llamas: sin clero y sin hostias

Como en los años noventa en Noruega, donde grupos satánicos conocidos bajo el movimiento del black metal quemaron 52 iglesias del país, este jueves en la madrugada la parroquia de la Transfiguración, ubicada en el barrio La Pradera, en la localidad de Puente Aranda, fue quemada al parecer por jóvenes satánicos.

Los responsables abrieron el sagrario donde se encontraban las hostias consagradas, botaron algunas por la iglesia y el resto se las llevaron, apilaron las sillas de plástico e incendiaron el lugar, dejándolo sin vitrales, sin techo, sin imágenes religiosas y el sagrario, y con sólo los restos de la pila bautismal.

El incendió despertó a los vecinos, y ellos fueron quienes alertaron al párroco Octavio Soler y a la comunidad pastoral, que acudieron inmediatamente para tratar de apagar el fuego.

Durante la mañana, entre todos removieron los escombros y planearon la recolección de fondos para el arreglo de la iglesia.

Aunque el costo de los daños no ha sido determinado, para el padre Soler podría alcanzar $35 millones. Daños que afectan a los miembros de la comunidad pastoral, puesto que hace cinco años la iglesia ya había sido remodelada con un dinero que se recolectó por medio de basares y fiestas.

“Esta es la primera vez que me ocurre algo así en veinte años de sacerdocio. Es lamentable y doloroso, sobre todo porque he estado en parroquias más difíciles, como en Ciudad Bolívar y varias del sur, pero nunca me imaginé que en ésta, aparentemente tranquila, ocurriera un hecho así”, relata con visible tristeza el padre Soler.

La parroquia ya había sido agredida. Según los vecinos y miembros de la comunidad pastoral, en varias ocasiones se han recibido amenazas telefónicas e incluso sufragios que buscan intimidar al párroco de turno. Incluso en 2006, un grupo de personas entró a la iglesia y pisotearon las hostias.

Pese a que el clérigo y varios de los habitantes de la zona dirigen su mirada hacia los jóvenes que practican ritos con animales y objetos religiosos, la Fiscalía aún no está tan segura de que hayan sido ellos los causantes de la agresión contra el centro religioso. De hecho, los agentes que atendieron el caso le pidieron a la comunidad esperar hasta que se consolide una hipótesis sobre lo ocurrido. Entre tanto, la feligresía sigue elevando plegarias para que su fe sea respetada y cesen las presiones contra sus líderes espirituales.

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