Un triunfo madein USA

En el cuarto partido de la serie por el repechaje al Grupo Mundial, Santiago Giraldo cayó, en un intenso partido, con Mardy Fish.

Silencio y palmas. Así fue el epílogo de una excelente faena tenística en la Plaza de Toros de Santamaría, en la que luego de 4 horas y 5 minutos salió a relucir la casta del estadounidense Mardy Fish, quien ante la incredulidad de los más de 7.800 asistentes le propinó la estacada final al colombiano Santiago Giraldo para apuntarle el tercer punto al equipo visitante y de paso el triunfo definitivo por el repechaje al Grupo Mundial de la Copa Davis BNP Paribas.

A las 10:20 de la mañana, sin el sol que acompañó la serie el viernes y sábado, comenzó el cuarto partido con la ventaja 2-1 a favor de los estadounidenses, tras el triunfo en un partido de sencillos (Fish sobre Alejandro Falla) y el de dobles (Fish-John Isner y Carlos Salamanca-Robert Farah). La obligación de ganar el partido y forzar al quinto juego era para los colombianos.

Y así lo entendió Giraldo, quien se llevó el primer set por 6-3, en tan sólo 30 minutos, pero Fish le respondió en el segundo con un 6-3. Tras 1 hora y 7 minutos de juego, arrancó la tercera manga, intensa, vibrante, pero el número uno de Colombia sucumbió 5-7.

Giraldo salió con todo para llevarse el cuarto y poder así alargar el partido hasta un quinto y definitivo set. El público tomó entonces un papel protagónico y Giraldo se revitalizó, afinó su servicio, sus devoluciones y provocó la histeria generalizada de los hinchas. Ganó el cuarto 6-4, con un juego exquisito y contundente.

El quinto fue de infarto. Mientras los dos jugadores se lucían en el nuevo ‘ruedo’ de la plaza de toros, en los ‘tendidos’, los hinchas se comían hasta las uñas. Parejo, empatado hasta el quinto juego, en el que el colombiano quebró. La locura fue total. Pero, claro que hay un pero, Giraldo, quien sirvió entonces para partido no pudo, se dejó arrebatar su saque y Fish —quien a veces parece de hielo— siguió derecho, recuperó el quiebre y luego aseguró el suyo para sellar el compromiso 8-6 y la serie.

Ante un silencio profundo, el equipo estadounidense celebró a lo grande. Abrazos, vivas y banderas ondeantes contrastaban con las caras largas en el banco colombiano, pero el esfuerzo de la tribuna por consolar con aplausos a Giraldo, quien lo dio todo en la cancha.

Y es que los de la visita tenían motivos de sobra para festejar hasta la saciedad. Ya lo había sintetizado el capitán Patrick McEnroe antes de comenzar la confrontación, “Estados Unidos tiene un prestigio que defender”, pues desde 1900, cuando nació la Copa Davis, este equipo nunca ha descendido del Grupo Mundial y, además, es el más ganador con un total de 32 trofeos.

Para Colombia otra vez será, porque nuevamente faltó el centavo para el peso. Si bien nunca figuró como favorito e incluso se pronosticaba una barrida estadounidense, sí quedó el sinsabor de que tanto en la derrota de Alejandro Falla, el viernes, como la de Santiago Giraldo, ayer, fue por escaso margen.

Silencio en la plaza y palmas, las de los estadounidenses, que llegaron intimidados por la altura y al final se fueron con el botín lleno, por la puerta grande y con un triunfo ‘Made in USA’.