Los golpes van a seguir

Después de las muertes de alias Tirofijo, de alias Raúl Reyes, de las de los cabecillas del Eln en la operación en Anorí y de otros cabecillas de frentes de las Farc, el abatimiento del Mono Jojoy es clave.

Se trata del jefe militar de esa guerrilla y mano derecha de Alfonso Cano, el jefe político.  El Mono Jojoy era quien hacia los grandes pronunciamientos, las grandes ofensivas, manejaba el sensible tema del secuestro, los atentados, los desplazamientos y los ataques masivos.

Quedó demostrado que las Farc son tremendamente vulnerables, porque cuando se reúnen son detectadas por los cuerpos de inteligencia que posee el Estado. Últimamente se habían sentido fuertes con los asesinatos de   policías y soldados en Samaniego (Nariño), San Miguel (Putumayo) y Catatumbo (Norte de Santander). Creyeron que el Estado venía arrodillado, pero con el golpe contra alias Domingo Biojó, hace pocos días en el Putumayo, se les demostró que la respuesta era cuestión de horas.

Lo más importante es que se van a seguir produciendo importantes golpes y si los comandantes de la guerrilla se fueron más allá de la frontera para protegerse, están condenados a desaparecer. Los mejores jefes se caracterizan porque están al frente de las tropas.

Ahora el objetivo número uno es Alfono Cano. En su contra ya se han lanzado varias operaciones y con las condiciones técnicas que tenemos hoy en día, le llegará su momento, no importa dónde esté.

* Presidente de la Asociación Colombiana de Oficiales en Retiro de las Fuerzas Militares (Acore).

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