La película sobre la amistad

El colombiano Carlos César Arbeláez recibió el sábado el Premio Kutxa-Nuevos Directores del Festival de San Sebastián, España, por su película Los colores de la montaña. Pocas horas después de la premiación, El Espectador habló con él.

¿Por qué cree que ganó este premio?

A la crítica lo que más le ha gustado es la sencillez y la poesía de la película. Pero también están como rayados, porque piensan que es sobre el conflicto armado y no... esta cinta es sobre la amistad de tres niños.

¿Cómo fue el estreno en el Festival?

El día del estreno nos aplaudieron cuatro minutos seguidos y ahí me di cuenta de que la película está conectada con el público común y también con la crítica.

¿Cómo nació la idea de esta película?

Yo quería hacer un cortometraje que se llamaba Detrás de la montaña, pero la idea se fue alargando y la realidad colombiana fue permeando la historia. Leí 18 versiones del guión y duré muchos años haciéndola.

¿Cómo escogió a Manuel, a ‘Pocaluz’ y a Julián, los protagonistas?

Con esos tres niños hicimos un trabajo muy bonito. Yo visité 22 escuelas populares del deporte y vi más de mil niños. Me demoré más de 18 meses en encontrar a ‘Pocaluz’, un niño albino.

Es su ópera prima, pero ¿hacia qué tipo de público le gustaría hacer sus películas?

Yo pensaba que esta película iba a ser sólo de festivales, de cine de autor, pero ha conectado muy bien con todo el público. El cine es un hijo bastardo entre la industria y el arte y cuando una cinta funciona en los dos, uno tiene que darse por muy bien servido.