Testimonios contra José M. Narváez

Las declaraciones que tienen en apuros al ex subdirector del DAS por el crimen del periodista Jaime Garzón, ocurrido en agosto de 1999.

Por las sospechas que existen sobre su posible participación en el asesinato del periodista y humorista Jaime Garzón, el ex subdirector del DAS José Miguel Narváez deberá permanecer en prisión hasta que se decida si es llamado a juicio o no. Así lo determinó la fiscal delegada ante el Tribunal de Bogotá, Rosa Elvira Céspedes, a quien le correspondió resolver la apelación que presentó Narváez luego de que una fiscalía de la Unidad de Derechos Humanos expidiera medida de aseguramiento en su contra el pasado 28 de junio, al sindicarlo como determinador del crimen.

Varios son los ex jefes paramilitares que han testificado ante la justicia, afirmando que Narváez instigó para que el entonces comandante de las autodefensas, Carlos Castaño, ordenara el homicidio de Garzón. Iván Roberto Duque o Ernesto Báez aseveró que mientras fue asesor de Castaño, entre 1997 y 1999, y tuvo oficina en una de sus fincas llamada La Siete, vio en varias ocasiones a Narváez —con quien Castaño era “muy efusivo”— entregándole al jefe ‘para’ información de organismos de seguridad del Estado, y que así fue como material clasificado, tanto de la senadora Piedad Córdoba como de Jaime Garzón, llegó a manos de Castaño para, finalmente, ordenar el asesinato del periodista, en agosto de 1999.

Según lo establecido por la Fiscalía, Narváez habría alentado en Castaño la idea de eliminar a Garzón porque el ex subdirector del DAS estaba convencido de que Garzón pertenecía a la guerrilla y la defendía públicamente con sus ideas. Jorge Iván Laverde (alias El Iguano), comandante desmovilizado del frente Fronteras, relató que en una reunión que se llevó a cabo a finales de 1999, en la que estuvieron presentes él, tres paramilitares más y Castaño, este último sostuvo que era Narváez quien le había insinuado la propuesta de matar a Garzón. Laverde agregó que Narváez dictaba cursos a los miembros de las autodefensas.

Entre tanto Hébert Veloza, más conocido como H.H., declaró que en otra reunión, en la que habrían participado Carlos Castaño y su hermano Vicente, el primero expresó que había ordenado la muerte de Garzón porque amigos del “alto mando del Ejército” le habían pedido el favor, supuestamente molestos frente a la mediación que Garzón ejercía entre familiares de secuestrados y grupos guerrilleros. “Carlos nunca nos dijo quiénes habían sido esos mandos militares”, señaló H.H. La defensa de Narváez, no obstante, desestimó estos testimonios, los calificó de mentirosos y aseguró que las autodefensas le están cobrando que denunciara que en el DAS montaban una central de inteligencia paralela para favorecer los intereses de Carlos Mario Jiménez, alias Macaco.

Tras la pista de ‘Pastor Alape’

Por lo menos mil soldados conformaron el contingente de las Fuerzas Militares que este fin de semana participaron en un operativo contra las Farc en la Serranía de San Lucas, sur de Bolívar.

El comandante de la Quinta Brigada del Ejército, general Alfredo Bocanegra, dijo que el objetivo principal es capturar o dar muerte al jefe del Bloque del Magdalena Medio de las Farc, alias Pastor Alape.

De acuerdo con los organismos de inteligencia, este comandante guerrillero hace parte del Secretariado de las Farc y podría ser uno de los sucesores del Mono Jojoy.

Durante los combates, el ejército logró la captura de cinco guerrilleros de las Farc, que tenían en su poder tres computadores con información importante para las autoridades y los cuales fueron entregados al DAS, organismo que se encargará de desencriptar la información.