Perdidos bajo los escombros en vía Medellín-Urabá

Las intensas lluvias han impedido a las autoridades remover los 250.000 metros cúbicos de lodo que taponaron la carretera.

La tragedia ocurrió hace ya dos días y aún no han podido rescatar a la primera víctima. Hay que buscar entre los 250.000 metros cúbicos de tierra y lodo que el pasado lunes se llevaron a por lo menos 20 personas de la vereda El Tambo, en el kilómetro 79 de la vía Medellín-Urabá. Pero eso no es lo más grave. El Gobierno confirmó que las labores de rescate en la zona de la tragedia tardarán tres días, la rehabilitación de la vía otros 15 y que dada la magnitud del invierno el país debe prepararse para deslizamientos similares en otras regiones.

Aunque no existe un dato exacto sobre el número de personas que podrían haber quedado atrapadas bajo los escombros, las autoridades creen que pueden ser 30. Entre ellos habría un niño de 12 años, quien curiosamente festejaba su cumpleaños ayudando a la gente a atravesar por el lodazal que desde un día antes se había desprendido de la montaña, anunciando la tragedia que vendría.

También un patrullero de la Policía de Carreteras, Germán García Giraldo. Una gloria del boxeo antioqueño que representó a Colombia en Juegos Panamericanos y que tras tres años en la Policía llegó por casualidad al lugar, en donde intentó ayudar a una mujer que (con bebé en brazos) se esforzaba por cruzar la anegada vía.

“En medio de ese afán y deseo de cumplir su misión ve una madre que trae un bebé de brazos y se lanza para ayudarla a cruzar y es ahí donde lo coge el alud”, relató el mayor Félix Antonio Jaimes, director seccional de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional. “Era uno de mis mejores policías, muy servicial y disciplinado, como todo deportista. Un policía que le dio grandes triunfos a la institución, al país, a mí como comandante de él”.

El comandante del Cuerpo de Bomberos había llegado a las 4:30 de la mañana al lugar para evaluar los daños ocasionados por el deslizamiento de la noche anterior. Al corroborar la inestabilidad del terreno, llamó al encargado de Invías en la zona para solicitar maquinaria e iniciar las labores de remoción de escombros.

El reloj marcaba las dos de la tarde y los pasajeros de los buses de servicio público, que estaban atascados, comenzaron a desesperarse. Fue entonces cuando las empresas encargadas de los buses autorizaron que se realizara el transbordo de pasajeros. Un segundo derrumbe se vino sobre la carretera, pero la gente tuvo el tiempo suficiente para correr y resguardarse detrás de algunas casas. No ocurrió lo mismo con el tercer derrumbe, que a eso de las 3:30 de la tarde arrasó y sepultó todo a su paso.

Fue en ese momento en el que la tragedia ensombreció la alegría de la familia Ocampo, que celebraba el cumpleaños número 12 de Marlon Adrián, el mismo niño que en busca de dinero había llegado al lugar del derrumbe para alquilarse como ayudante de quienes querían pasar por la zona del derrumbe. “Él quería ganarse unos pesitos”, narró su prima Gladys Usuga, al enterarse de que el pequeño formaba parte de las 30 personas desaparecidas bajo la tierra.

En las labores de rescate trabajan 150 miembros del Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja, la Defensa Civil, la Policía y el Ejército, además de ocho perros entrenados, entre estos los mismos que Colombia envió a Haití para socorrer a las víctimas del terremoto de enero pasado.

El presidente Juan Manuel Santos visitó este martes la zona para evaluar los daños y manifestar su solidaridad con los familiares de las víctimas. “Nuestro corazón está con las familias de las personas que están desaparecidas”, manifestó el Mandatario, al tiempo que informó de la localización de ocho puntos estratégicos donde posiblemente se encontrarían algunos cuerpos.

El Primer Mandatario también hizo un llamado a los colombianos para que estén preparados para afrontar las consecuencias de la ola invernal “Este invierno ha sido implacable, este derrumbe es sólo uno de muchísimos que ha tenido el país... Tengo que decirles a los colombianos que se preparen, porque el resto del año va a haber un invierno muy fuerte, nos vienen tiempos difíciles, vamos a hacer todo lo posible para prevenir tragedias”, puntualizó Santos.

Por su parte, el Ministerio de Transporte informó que la vía permanecerá cerrada por lo menos 15 días hasta que finalicen las obras en la zona y se pueda garantizar el tránsito seguro.

 De acuerdo con la secretaria de Bienestar Social del municipio de Giraldo, Fátima Usuga, esta zona siempre ha sido considerada de alto riesgo e incluso hace tres semanas se había dado la orden de desalojo a cuatro familias que habitaban en unas viviendas del lugar.

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