Álvaro de Jesús Gómez logró su tercer título del torneo de ascenso

El técnico salió campeón con Centauros en 2002 y Cúcuta en 2005, pero no pudo dirigirlos en la A. Con Itagüí quiere la revancha.

Si hay un técnico que sabe qué es lo que hay que hacer para triunfar en el torneo de la Primera B, ese es el antioqueño Álvaro de Jesús Gómez, artífice del ascenso del Itagüí, tal y como lo había hecho ya con Centauros de Villavicencio en 2002 y Cúcuta Deportivo en 2005.

El estratega, de 56 años, acepta que tiene una deuda pendiente en la máxima categoría, en la que no ha logrado los mismos resultados, según él, “por falta de oportunidades y del respaldo de los dirigentes a procesos a mediano plazo, bien planificados”.

En la A dirigió a Quindío, Once Caldas, Huila y Real Cartagena. Además, pasó por el balompié peruano, en donde estuvo a cargo de Unión Minas y Melgar de Arequipa.

¿No le molesta que digan que usted es un técnico para la B?

De ninguna manera. La gente del fútbol sabe perfectamente lo duro que es este torneo y la cantidad de obstáculos que hay que superar para ganar un título. Muchas veces tiene más mérito ganar acá, que en la A.

¿Cuáles fueron las claves del triunfo de Itagüí?

La planificación y el apoyo. Los directivos tenían claro lo que querían y se la jugaron por un cuerpo técnico trabajador y un grupo de jugadores  profesionales y entregados. Es lindo cumplir los sueños y ver a la gente celebrar.

¿Cree que fueron justos campeones?

Sin lugar a dudas. Las estadísticas demuestran que fuimos los mejores del año. En la final sufrimos, pero en el balance de los dos partidos superamos al Pasto, un digno rival que también mereció el título.

Además, fueron subcampeones de la Copa Colombia...

Sí, ese torneo fue el que nos puso en otro nivel, ahí demostramos que podemos pelearle a cualquiera de tu a tu.

Ascendió a Centauros y a Cúcuta, pero no los dirigió en la A...

Eso fue lamentable. En Centauros armaron un equipazo para estar en la primera división, pero no me dieron la oportunidad de dirigirlo, me sacaron. En Cúcuta, después de ganar la B, llevaron al profesor Jorge Luis Pinto y él supo aprovechar la base que había, reforzó el plantel y lo sacó campeón al año siguiente.

¿Será ésta su revancha?

Probablemente. Los directivos tienen la última palabra. Esté yo o no, espero que Itagüí sea protagonista en 2011. Ojalá traigan un par de refuerzos y mantengan la nómina, estos muchachos se lo merecen y están felices, porque para ellos se abren nuevas posibilidades, les cambió la vida. Sin embargo la tarea será complicada, porque el equipo arrancará con el mismo puntaje del último en la tabla del descenso, algo que siempre perjudica al club que llega de la B.

¿Sí es Itagüí una plaza para la A?

Claro, tiene un club serio, con pretensiones, además de una buena afición, que seguramente crecerá. Todo esto es un proyecto social que pretende, a través del fútbol, hacer conocer la ciudad y generar entre sus habitantes mayor sentido de pertenencia.

¿Cuáles son las diferencias entre los torneos de la A y la B?

Sin ser las ideales para trabajar, en la A hay más facilidades que en la B, pero en la parte futbolística diría que son torneos muy parecidos, con equipos que generalmente se paran muy bien de visitantes y muestran conceptos tácticos interesantes. Sin embargo, tanto en la A como en la B, faltan proyectos a largo plazo, falta pensar profesionalmente para crear infraestructuras para el futuro. Acá no pensamos más allá del final de un campeonato y ese es un error.

¿Cuál es su candidato para ganar la promoción, Pasto o Envigado?

Difícil decirlo, porque Pasto llega con más ritmo de competencia, que podría también significar cansancio. Envigado tiene una plantilla experimentada y un técnico con muchos partidos decisivos encima.