LosPetitFellas y su pequeño universo

hace 30 mins

La diversión: “mi empresa”

<p>El sueño empresarial de los Osorio Guaba sigue vigente 18 años después de su inicio.</p>

Vivian Osorio tenía 9 años cuando su casa se convirtió en una fábrica de portarretratos de plástico. Su padre, Darío Antonio, había decidido vender su parte de una sociedad que fabricaba máquinas, y con el dinero resultante inició una nueva empresa con su esposa Amparo. Comenzaron como fabricantes de objetos plásticos y hoy son especialistas en juguetes didácticos. Han transcurrido 18 años desde que este ingeniero industrial y su esposa, profesional en mercadeo, crearan Avant Plast, la empresa que hoy gerencia Vivian.

Levantaron la sala y el comedor para empezar la empresa, mientras sus hijos, Vivian y Darío Sebastián, crecían y Avant se convertía en un tema presente en la vida de los Osorio. Consecuentemente, Vivian terminó involucrada en la empresa después de graduarse como profesional en Finanzas y Relaciones Internacionales. Sin embargo, antes de vincularse definitivamente a la empresa de sus padres, probó ser empleada en el sector financiero, para darse cuenta de que su lugar estaba en la fábrica. Sin embargo, su nombramiento como gerente no fue producto de una decisión concertada y planificada, sino de una difícil situación: “Yo empecé en la empresa el primero de agosto de 2004, y el 15 de ese mes le diagnosticaron cáncer a mi papá”. El reto en ese momento era inmenso, pues al mismo tiempo que Vivian lidiaba con el impacto emocional, tenía que tomar las riendas del negocio.

Por fortuna Vivian es una mujer de retos. A sus 27 años está terminando una especialización en gerencia estratégica y desde que salió de la universidad ha hecho varios diplomados: “Intento generar un balance entre las cosas que me gustan y el trabajo. Siempre me hace falta estar estudiando y viendo cosas nuevas”.

De cualquier modo, la empresa que recibió Vivian en 2004 era mucho más que aquella microempresa que se desarrolló en su casa. De la mano de Darío Osorio Avant se diversificó, y a los tres años de su creación se empezó a fortalecer la producción de juguetería como línea principal. El primer juguete que produjeron fue un Armatodo, que hoy sigue siendo su producto más exitoso: “estamos en los almacenes del grupo Éxito, Carrefour, Olímpica, Carulla y La 14”. El juguete más económico de Avant es un frebee que cuesta $2.000 y el más costoso es una cancha de fútbol que vale $60.000; un rango de precios que los hace competitivos en el mercado nacional, a pesar de la invasión de juguetes chinos.

Avant también maneja una línea de artículos promocionales, que se producen de acuerdo con las necesidades de sus clientes corporativos, el más importante de estos es Belcorp, la multinacional que fabrica Esika y L’ebel. A ellos les hacen los


organizadores que la compañía obsequia por la compra de varios productos. Este cliente fue quien les permitió explorar el campo de las exportaciones, que hoy representa el 25% de las ventas de Avant, y les ha permitido llegar a México, Venezuela, Chile, Argentina, Perú, República Dominicana y Puerto Rico. También fabrican objetos promocionales para los restaurantes Archie’s y las pastelerías Nicolukas.

Pero si bien su padre dejó una empresa sólida, Vivian no sólo se ha encargado de mantener su comportamiento creciente en utilidades, sino que también se ha preocupado por fortalecerlo. Durante su gestión la empresa recibió el certificado ISO 9001 y abrieron un local en el centro comercial Santafé con el fin de posicionar la marca. En 2007 la empresa vendió $6.200 millones.

Por el momento explora la posibilidad de abrir un segundo local en el occidente o el sur de Bogotá, mientras sigue al mando de la empresa, siempre apoyada en su madre. Juntas trabajan por mantener altos estándares de calidad e imprimir el sello de su familia en cada producto.

Virtudes femeninas al servicio de las empresas

La Organización de las Naciones Unidas estima que siete de cada diez personas con hambre en el mundo son mujeres. Sin embargo, como lo comprobó Muhammad Yunus al constituir el Banco de los Pobres, las mujeres son un actor clave en la eliminación de la pobreza: mientras ellas destinan el 60% de sus ingresos a sus familias, los hombres sólo invierten un 30%. Así, tras decidir que el 95% de las beneficiarias de su banco serían mujeres, hoy Yunus ha podido resolver el problema de pobreza de más de seis millones de personas, según lo reportó esta semana El País de España.

Vivian Osorio y su mamá, Amparo Guaba, son ejemplo de los buenos resultados que arrojan las administraciones femeninas. Pero además de ser acérrimas defensoras de los bienes de los suyos, las mujeres también son las más diestras en las labores operativas, lo que resulta de suma importancia en una empresa como Avant Plast, por lo que de los 60 empleados fijos de la empresa, más del 70% son mujeres, según explica Vivian: “Buscamos personas conscientes de que lo que hacen es para niños. Deben ser muy cuidadosas, pero especialmente, deben tener un fuerte sentido de familia”.

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