El nuevo hijo del viento

El jamaiquino Usain Bolt, de 21 años, se convirtió en el atleta más rápido de la historia.

¿Hasta dónde llegará el hombre?, esa es la pregunta que se hacen hoy los especialistas del atletismo luego de la nueva marca mundial de los 100 metros, impuesta por el  jamaiquino Usain Bolt durante el Gran Premio de Nueva York, que se corrió en el Icahn Stadium, de Randall’s Island.

El velocista, que nació en Trelawny el 21 de agosto de 1986, paró los cronómetros en 9 segundos y 72 centésimas y mejoró el registro de 9,74 que había impuesto en septiembre pasado su compatriota Asafa Powell, en la reunión atlética de Rieti, Italia.

Bolt, medalla de plata en la prueba de 200 metros en los Mundiales de Osaka (Japón) de 2007, se benefició de un viento legal de 1,7 metros por segundo para derrotar a su gran rival y campeón mundial de los 100 y del doble hectómetro, el estadounidense Tyson Gay, quien terminó segundo, con 9,85. El tercer lugar en la carrera fue para el también estadounidense Darvis Patton, con 10,07.

Usain Bolt, de 1,96 metros de estatura y 79 kilogramos de peso, ya había anunciado su gran estado de forma, cuando el pasado 4 de mayo en Kingston hizo 9,76, sólo dos centésimas más que la plusmarca de Powell.

El velocista jamaiquino declaró, al termino de la prueba y tras enterarse de que era el hombre más rápido de la historia, que había sido “una carrera perfecta al 99 por ciento”.

La prueba de los 100 metros fue el acto final de una reunión atlética disputada en el mismo escenario en el que Leroy Burrell, en 1991, estableció el entonces récord mundial de la distancia, con 9,90.

El evento, organizado como un duelo entre Bolt y el norteamericano Tyson Gay, tuvo una salida falsa por error del también estadounidense Mike Rodgers, algo que les vino bien a Bolt y Gay, como más tarde reconocieron, porque ambos partieron mejor en la segunda ocasión.

“Estaba convencido de que si hacía una buena salida, podía batir a Tyson”, comentó Bolt, quien añadió que la carrera había “sido perfecta al 99 por ciento”, y que se negó a especular sobre cuál sería la carrera perfecta. “No tengo necesidad de romper el récord del mundo otra vez, porque ahora es mío”, dijo entre risas a la prensa.

Bolt reconoció la importancia de poseer la plusmarca del mundo, pero apuntó que este hecho estaba un escalón por debajo de ser campeón del mundo o, sobre todo, campeón olímpico.

“El récord del mundo no significa nada si no está refrendado con una medalla de oro en unos Campeonatos del Mundo o en unos Juegos Olímpicos. Si eres campeón olímpico nadie puede arrebatarte la gloria al menos en cuatro años, por eso voy a cuidarme bien y a prepararme para llegar lo mejor posible a Beijing, ganando allí mi tarea quedaría completa”, concluyó.

Tyson Gay también habló de la carrera, en la que firmó un tiempo de 9,85, sólo una décima superior a su mejor marca personal, y dijo que en su criterio el récord había llegado “antes de lo previsto”.

“Bolt y yo tuvimos el mismo ritmo de carrera, pero su zancada fue más amplia que la mía y por eso ganó. Antes de correr en 9,72, él ya sabía que estaba preparado para hacer esta marca y por fortuna para el atletismo, ahora lo consiguió”, finalizó Gay.

El nuevo ‘hombre más rápido del planeta’ ha sido campeón mundial juvenil y es dirigido por el ex atleta Glen Mills. Actualmente estudia educación física y tecnología deportiva en la University of Technology de Kingston, aunque tiene ofertas de equipos estadounidenses para radicarse en ese país.

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