“El TLC se aprobará este año”

Luis Alberto Moreno está convencido de que Estados Unidos aprobará el acuerdo comercial.

Hoy por hoy Luis Alberto Moreno es el colombiano que ocupa el cargo más importante del mundo económico. Desde octubre de 2005  es presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la entidad más grande de su tipo a nivel mundial.

Por estos días se encuentra en Colombia, a donde llegó para participar de la Asamblea de la OEA que concluye mañana en Medellín.

El Espectador contactó a Moreno para hablar de la realidad económica de la región, de Colombia, de la participación del BID en la construcción del Metro de Bogotá y hasta del interés de algunos miembros del Partido Conservador de que se postule como candidato presidencial en 2010.

Empecemos por el tema de los alimentos, ¿cree que las alzas que se están presentando serán coyunturales o se trata de una situación que se mantendrá?

Obviamente los precios han subido muchísimo en el último tiempo por varias razones. Una es el cambio climático, a lo cual hay que sumarle el incremento en el consumo de algunas naciones asiáticas, como China e India. De otro lado, ha habido gente que ha invertido mucho en los mercados de futuro de alimentos, pues otros segmentos presentaban altas volatilidades.

En cuanto a su permanencia, creo que la mayor subida ya se dio, pero no creo que los precios vayan a disminuir en el corto plazo.

Ante ese panorama, ¿aumentará la pobreza en América Latina?

Sin duda la situación con los alimentos ofrece todos los riesgos de aumentar la pobreza, en un momento en que América Latina venía cumpliendo, en términos generales, con los Objetivos del Milenio.

De todos modos, hay que tener en cuenta varios datos. Por ejemplo, en América Latina un 10% de la población todavía sufre por falta de alimentos, pero la región produce 30% más de lo que necesita. Claro que Centroamérica y el Caribe son importadores de comida, pero muchos de los suramericanos son exportadores.

Asimismo, cerca del 15% de los niños menores de cinco años tiene problemas de crecimiento por mala nutrición y un 7,5 % presenta problemas de peso, por lo que los temas de nutrición son muy complicados frente a la situación que se presenta con los alimentos.

Pero a la región también se la abren posibilidades…

Sin duda significa una oportunidad para Latinoamérica. Pocas regiones como la nuestra tienen la posibilidad de invertir poco dinero para producir alimentos y en la medida en que los precios se mantengan altos, se abren posibilidades generadas por los incentivos que se generen en cada país para aprovechar sus condiciones en materia agrícola.

En América Latina hay varias corrientes políticas, ¿cómo se refleja esto en el  BID?

La verdad trabajamos con todos los países y tenemos actividades muy importantes con naciones como Venezuela, Bolivia y Nicaragua, pues nuestras discusiones tienen que ver más con desarrollo, pobreza y proyectos comunes.

¿Qué opina de instituciones como el Banco del Sur?

Como toda iniciativa de banco de fomento es respetable y desde el BID hemos apoyado a muchas instituciones de este tipo, como el caso de la CAF, el Banco Centroamericano y del Caribe y por eso  trabajaremos con ellos en conjunto por el desarrollo.

Pasando al tema de Colombia, ¿cómo se ve desde el exterior su actual momento económico?

Sin duda Colombia logró generar una dinámica que antes no tenía y que hoy la ubica entre los países con mejor comportamiento en América Latina. De alguna manera esto es comparable con algunos países asiáticos, pues antes se observaba con interés el crecimiento de los tigres asiáticos y hoy Colombia vive algo similar.

En los últimos tiempos el país se convirtió en una nación atractiva para la inversión y está entre  los cuatro primeros en ese rubro en la región; ése no era el caso antes. En la medida en que se ha invertido en seguridad se ha construido confianza.


En ese orden de ideas, ¿cuáles son los principales retos que enfrenta el país?

Son varios, pero yo destacaría que Colombia tiene que acelerar la construcción de infraestructura y también tiene que imprimirle una nueva dinámica a los temas  relacionados con la educación e incorporación de ciencia y tecnología al desarrollo del país.

¿También se puede incluir el tema de mejorar la distribución de la riqueza?

Lo que hay que tener en cuenta es que lo primero que se debe dar para derrotar la iniquidad es el crecimiento económico; si esto no se da, es imposible reducir la pobreza. Este es un gran reto y se deben mirar los ejemplos de Chile y Brasil, que han conseguido buenos comportamientos de la economía e importantes inversiones sociales.

En el caso de Brasileño se utilizó un programa denominado Bolsa Familia, similar a Familias en Acción, que ha logrado avances. De todos modos este es un desafío para todos los países de la región. 

¿La crisis política puede afectar la economía colombiana?

Yo no he visto que la economía haya sido afectado por lo que ha pasado. En Colombia hay credibilidad en las instituciones y se debe dejar que la justicia opere como hasta ahora. Obviamente creo que es un tema grave, pero hay que dejar que siga la institucionalidad.

Eventos como el de la OEA en Medellín, ¿son muestra de la confianza que se tiene en el país?

Claro, pero de todos modos creo que a Colombia aún le falta mucho más en el sector del turismo; en la medida en que se fortalezca la seguridad, va a haber una oportunidad muy grande de la oferta turística. Mire, a donde voy me preguntan por el país, lo hacen empresarios de Europa, Norteamérica o Asia. Los inversionistas consideran que este país es muy atractivo para poner su dinero y que tiene un futuro promisorio.

El BID ha ofrecido una partida de 2.500 millones de dólares para el metro de Bogotá, ¿creen en la factibilidad del proyecto?

Yo creo que este proyecto de Bogotá es sin duda mucho más que el metro, y lo que he podido conversar con el alcalde Samuel Moreno es que hace parte de una visión de conjunto para resolver el gran problema de transporte que tiene la ciudad. 

Cuando uno vivió en Bogotá y regresa se sorprende con el tráfico que se encuentra. A pesar de la política de pico y placa, esto no se ha podido solucionar, entre otras cosas porque la gente con mayores ingresos ha comprado más vehículos. Con el cambio climático y la realidad del mundo, nada mejor que un sistema de transporte masivo para ahorrar energía.


¿En qué otros proyectos está comprometido el BID en Colombia?

Estamos en varios, sobre todo hay varias hidroeléctricas, como en Ituango; también participamos de Porce III  y estamos apoyándolos decididamente en todos los temas de competitividad, aquellos que tiene que ejecutar Colombia para poder desarrollarse y aprovechar el TLC con Estados Unidos.

¿Eso indica que usted cree que Estados Unidos aprobará el TLC con Colombia?

Estoy seguro de que lo aprueban, posiblemente después del verano. Es muy probable que el Congreso concluirá sesiones antes para poder hacer campaña política y en ese lapso lo hará. Este es un tema súper importante para Colombia, pero también para Estados Unidos, porque la mirada de América Latina está en esta situación y en entender cómo uno de los principales aliados de los estadounidenses es tratado de esta manera.

De todos modos es un asunto de política interna que nada tiene que ver con Colombia.

Con relación a sus antecesores, ¿en qué ha cambiado su dirección del BID?

La verdad es que son épocas diferentes, el Banco va a cumplir 50 años y yo soy el cuarto presidente. Los que me antecedieron lidiaron con épocas muy diferentes en Latinoamérica. Cuando arrancó Felipe Herrera (1960-1971) le correspondió la época de la sustitución de importaciones; después Antonio Ortiz Mena (1971-1987) vivió la Alianza para el Progreso y me antecedió Enrique Iglesias (1988-2005), a quien le correspondieron diferentes crisis y reformas en la región.

 A mí me ha tocado una época de abundancia de recursos. Además, instituciones como el BID no son la única opción para el fomento. Esta es una época con otro tipo de retos, como la infraestructura, el cambio climático, el desarrollo sostenible, la inclusión y capacitación del talento humano y la misma reestructuración de la entidad.

¿Cómo quiere que se recuerde su paso por el BID?

Como alguien que sintonizó al banco con la región.

Los conciertos de Alas han sido todo un suceso, ¿ahora qué sigue?

Obviamente celebro el hecho de que haya este grupo de artistas preocupado por la realidad de nuestros niños. Estas demostraciones presionan a otros sectores de la sociedad de América Latina a interesarse por problemas que nos atañen a todos; ahora lo que sigue es trabajar por la niñez. Este tema es muy, muy importante porque se trata de las nuevas generaciones de Latinoamérica, por lo cual los gobiernos locales deben trabajar en su desarrollo.

Se ha mencionado su nombre como posible candidato del Partido Conservador para las elecciones presidenciales de 2010. ¿Le suena la idea?

La verdad tengo un gran compromiso con el BID. Esta es una misión que me enorgullece como colombiano y por ahora me ocupo de todas las situaciones que debo enfrentar en esta posición; también tengo claro que estos cargos no pueden usarse como trampolín político, actualmente estoy totalmente comprometido con este proyecto.

Y más allá del 2010

Es  muy difícil. Yo busco hacerme reelegir, lo cual me daría un período de otros cinco años al frente del BID y en siete años uno no puede hablar de lo que sucederá.

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