Empresarios, inconformes con la feria

En los cuatro días del evento  del International Footwear and Leather Show se cerraron negocios por más de US$4 millones.

La más reciente versión del International Footwear and Leather Show (IFLS) dejó un sinsabor entre muchos de los 450 expositores, por el hecho de que la Feria del Cuero, el Calzado y la Marroquinería se hubiera adelantado casi un mes, lo que en su concepto, hizo que las ventas y las oportunidades de negocios fueran menores a las esperadas.

Empresarios y fabricantes coincidieron en que no realizar el evento en la última semana de julio o en la primera de agosto, como es tradicional, lo hizo menos dinámico, pues la mayoría de “clientes está en vacaciones y hasta ahora terminan ventas del Día del Padre y no tienen pensado qué van a pedir para temporada de amor y amistad y de diciembre”, aseguró Raquel Samaniego de la I.M. Bisonte de Bogotá.

A esta situación se sumó que de manera simultánea se estaba realizando la feria de Brasil, uno de los países más importantes del sector, lo que hizo que los compradores prefirieran asistir al evento del vecino país antes que venir a Bogotá.

“Nosotros esperábamos vender 4 mil pares de zapatos y sólo vendimos la mitad. Hay gente que todavía está despachando mercancía de la feria de febrero. Haberla realizado tan temprano a nosotros nos deja un mal balance”, confirma Alberto Santillana de Fabriano Gabinelli, de Cali.

Luis G. Flórez, presidente de la Asociación Colombiana de Industriales del Calzado, el Cuero y sus Manufacturas (Acicam), organizadora del evento, coincidió con las quejas de los expositores, pero explicó que pese a este inconveniente se cumplieron las expectativas.

“El mercado ha cerrado con cifras preliminares superiores a los US$4 millones y hay citas de negocios que abren la puerta para que las empresas se conozcan y pronto completen las negociaciones”.

Otros empresarios tienen una percepción diferente y aseguraron que las ventas dependen de la innovación en los productos. “Conseguí clientes en cuatro ciudades del país y eso se debe a los diseños que son diferentes a los demás”, dijo Catalina Duque, de Caduto de Medellín.

En este aspecto coincide Manuel Medina, de la empresa de Bogotá que lleva su nombre. “Cerramos negocios por US$30 mil y buscamos entrar en otros países.  La clave está en crear artículos con valor agregado; eso nos diferencia de los demás expositores. Por ejemplo tenemos un bolso que incluye contador de calorías. Además, trabajamos en entrar a otros países y consolidarnos en el mercado internacional”.

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