“La historia de un genocidio”

El periodista Steven Dudley abre debate con el polémico libro ‘Armas y urnas’, sobre la historia de la Unión Patriótica, sus protagonistas y las razones que llevaron a su exterminio. Voceros de la UP ya emprendieron la tarea de contar su versión.  

La Unión Patriótica constituye un capítulo sin cerrojo en la historia contemporánea de Colombia. En buena medida porque la impunidad que caracterizó a la mayoría de procesos penales que se abrieron por los innumerables crímenes cometidos contra sus miembros desde 1985, terminó creando un interrogante mayor: ¿quiénes promovieron el exterminio de este grupo político y por qué no se castigó debidamente a los culpables?

A pesar de que parece tema del pasado o para reconstruir la memoria, hoy está más vigente que nunca. Al tiempo que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se apresta a tomar la histórica decisión de remitir o no el caso a la Corte Interamericana, con altas posibilidades de que el Estado sea condenado por el exterminio de este movimiento político, la Fiscalía avanza en el estudio de más de 200 expedientes que estaban archivados.

Desde junio de 2006, rota la posibilidad de que el Estado y los representantes de las víctimas de la UP acordaran una solución amistosa al dilema judicial, hoy las cartas están jugadas. La corporación Reiniciar, que apodera a las víctimas de la UP, reclama justicia y espera que el caso llegue a la Corte. A su vez, el Estado, a través de la Fiscalía, cree que nunca es tarde para hacer justicia y espera aportar sorpresas sobre las sigilosas pesquisas de 10 fiscales.

Y mientras avanza esta disputa internacional, un nuevo ingrediente se suma a la controversia. Con mirada neutral frente a los hechos, pero el soporte de la confrontación directa con testigos del caso, circula en Colombia la investigación del periodista Steven Dudley, Armas y urnas, un intenso reportaje sobre la cadena de asesinatos y atentados que diezmó al partido político surgido de los acuerdos de paz entre las Farc y el gobierno de Belisario Betancur en los años 80.

“En este recuento de uno de los más sangrientos dramas de la Latinoamérica moderna, Dudley escribe con una mezcla conmovedora de pasión y honestidad, siendo su libro absolutamente fascinante”, expresó el reconocido periodista de The New Yorker, Jon Lee Anderson. Un comentario que refleja la visión de un reportero que después de diez años de vivir en Colombia, escribiendo para The Washington Post, The Economist o Miami Herald, aporta su diagnóstico sobre el dramático caso de la UP.

Dudley llegó a Colombia como observador de Derechos Humanos en 1995 y trabajó con las Brigadas Internacionales de Paz. Esa gestión le permitió vivir ocho meses en Barrancabermeja, en momentos en que se vivía una dura confrontación entre


ejércitos ilegales. Después se quedó en el país conociendo sus múltiples guerras, hasta entender el contexto de una nación tan compleja como apasionante. De esa experiencia  y cuatro años de investigación, nació su polémico trabajo.

Cada capítulo es producto  de muchas lecturas y entrevistas. Por su libreta de apuntes pasaron los testimonios de personas que  vivieron a fondo los años del exterminio. Con Alberto Rojas, Mariela Barragán, Eduardo Pizarro o Alejandro Reyes, reconstruyó lo sucedido. Su producto se resume  en las primeras líneas de la obra: “Este libro no le va a caer bien a quienes se encuentran involucrados activamente en una guerra civil que ya lleva cuatro décadas en el país ni a otros que se han retirado de la misma”.

Empezando por el subtítulo del libro, ‘Historia de un genocidio político’, y siguiendo por la interpretación de una de las causas de la destrucción del partido: la combinación de todas las formas de lucha. El libro se publicó en ingles en 2004 y fue motivo de controversia entre quienes lo leyeron. Su versión en español promete más polémica. De hecho, voceros de la UP ya emprendieron la tarea de contar su historia sin la mirada interpretativa de quien “la vivió de oídas”.

A instancias de la corporación Reiniciar, que dirige Jahel Quiroga Carrillo, en los últimos meses se han venido publicando varios tomos sobre el exterminio de la UP desde la perspectiva de cada región. De igual modo, el voluminoso trabajo ‘Nunca más’, realizado por un colectivo de organizaciones de derechos humanos, ofrece una visión cronológica de lo sucedido. Ahora Armas y Urnas  desacraliza a los personajes y resalta sus zonas grises.

Steven Dudley hurga en la llaga y ahonda en su propia explicación sobre lo sucedido. No es verdad revelada pero recoge voces inéditas sobre una historia que no concluye. De hecho, la semana anterior volvió a ser detenido uno de los principales victimarios: Alonso de Jesús Baquero, alias Vladimir, el verdugo de la masacre de La Rochela, en la que fue ultimada una comisión judicial en 1989. Dos capítulos del libro regresan a este siniestro personaje.

Sin embargo, queda rondando un interrogante: ¿Quiénes fueron los autores intelectuales del exterminio? ¿Es suficiente explicación las ambiguas relaciones entre la UP y las Farc?  Los hijos y dolientes de las víctimas de la Unión Patriótica siguen librando una lucha compleja, no sólo por la memoria histórica sino por su propia supervivencia, y siguen creyendo que más allá del anecdotario hubo un plan que aún no se explica y que requiere un nuevo libro escrito por la justicia.

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