Los número

Los  jugadores de Colsánitas no sólo comparten el reinado, sino que se acompañan en los torneos internacionales. Ambos avanzan con éxito en el Seguros Bolívar Open.

Después del largo reinado en el tenis femenino colombiano de la cucuteña Fabiola Zuluaga, quien hace tres años decidió abandonar las canchas, el turno le correspondió a la pereirana Catalina Castaño, quien justamente esta semana perdió su corona a manos de la juvenil Mariana Duque, quien a partir del lunes figurará como la nueva número uno del país.

A Mariana, quien el jueves se clasificó a los cuartos de final del Seguros Bolívar Open tras vencer a la también colombiana Catalina Robles por 6-0 y 6-2, sólo la separaba un punto de la cima del escalafón nacional. Pues bien, al ganar sus primeros dos partidos en el torneo de Bogotá, los cuales le reportaron la ganancia de siete unidades —ya que Catalina Castaño no actuó esta semana en ningún campeonato—, la jugadora de Colsánitas asumió la punta del ranking.

Junto a Mariana, de 18 años de edad, en el número uno masculino está su compañero de equipo de Colsánitas, el vallecaucano Alejandro Falla, quien el jueves derrotó en el Bolívar Open al ecuatoriano Giovanni Lapentti por 6-3 y 6-4.

Los dos, por caminos diferentes, han logrado entablar amistad. Debido a los múltiples torneos en los que coinciden, el tiempo que comparten cada vez es mayor.

Para Mariana las cosas no han sido nada fáciles. Desde hace dos años comenzó con las giras internacionales y ha tenido que alejarse de su familia por algún tiempo, lo que le ha producido tristezas pero también ánimos para salir adelante. Los torneos han sido el mejor momento para conocerse con Alejandro, quien por su larga trayectoria ya se ganó su confianza. Él le ha servido como consejero táctico y anímico en algunos partidos e incluso en la final del Roland Garros juvenil, donde ella ocupó el segundo lugar.

Falla, a diferencia de su pupila, ya ha estado en los cuatro grandes: Abierto de Australia, Wimbledon, Roland Garros y Abierto de Estados Unidos, a los que ha llegado hasta la segunda ronda; maneja una buena relación con los demás tenistas del circuito profesional y de a poco integra a la bogotana, quien apenas este año comenzó a buscar cupo a los cuadros principales del los Grand Slam, sin éxito, en Londres y París.

“Mariana ya es una niña grande, ella se ganó la experiencia compitiendo en torneos internacionales y cada día se le nota más su madurez”, dijo el vallecaucano sobre su compañera.

En un principio el tenis los unió por ‘inercia’, pero debido a la tranquilidad que caracteriza  sus personalidades, hoy los lazos son más fuertes.

Cuando coinciden en un torneo internacional, lo primero que hacen es buscarse para encontrar compañía en tierras lejanas. “Me gusta compartir con las niñas y aconsejarles cuando veo que tienen que cambiar algo”, dice Falla.

Según ellos, cultivar amistades en el circuito es difícil porque cada tenista anda en su ‘cuento’. En el caso de Mariana, su mejor amigo es el también tenista Santiago Villegas. “Pero ya casi nunca lo veo. Eso me da duro porque antes tenía siempre su apoyo; pero bueno, los caminos siguen y hoy encuentro el respaldo de Alejo”, explica la bogotana.

Esta semana andan felices en Bogotá. No sólo porque ya están en los cuartos de final del Bolívar Open, sino porque han podido compartir con sus familias.

Lo que viene para ellos

Hasta que permanezcan ‘con vida’ en este torneo o hasta que lo ganen —por qué no—, Alejo y Mariana seguirán juntos compartiendo sus gustos y pasiones junto a Carlos Salamanca, quien ayer también avanzó en el Seguros Bolívar Open, tras vencer al belga Xavier Malisse 7-6 y 7-6.

El domingo se despedirán nuevamente. La bogotana se irá a una larga gira europea, la cual comenzará el lunes en Italia. El vallecaucano viajará primero a Indianápolis y luego realizará toda la temporada de cancha dura para terminar en el Abierto de Estados Unidos, donde se volverá a encontrar con Mariana, la nueva reina de Colombia.

 

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